Coches Eléctricos Stellantis patenta la solución más radical contra un incendio en la batería: desprenderse de ella y salir corriendo Stellantis patenta en Estados Unidos un sistema que permite desconectar y expulsar físicamente la batería de alto voltaje de un eléctrico en caso de incendio o sobrecalentamiento. El incendio de la batería es extremadamente raro, pero posible. Javier Gómara 11/10/2026 08:00 Actualizado a 11/10/2026 08:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Hay muchas formas de lidiar con una batería de coche eléctrico que se sobrecalienta, pero Stellantis parece haber tomado nota del manual chino: en lugar de intentar enfriarla, simplemente deshacerse de ella. Una patente recién publicada a nombre de FCA US describe un sistema capaz de desconectar eléctrica y físicamente la batería de alto voltaje de un vehículo eléctrico. Y, lo que es mejor, el propio coche podría después utilizar su batería de 12 voltios para alejarse literalmente del paquete de baterías abandonado. La patente, titulada "Sistema de liberación rápida de batería de alto voltaje para vehículos", fue publicada por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) el 17 de septiembre.
En ella figura FCA US tanto como solicitante como titular, y el documento describe el sistema como una respuesta a situaciones en las que una batería de alto voltaje se sobrecalienta, resulta dañada o de algún modo genera un evento térmico. Sin duda, se trata de un problema de seguridad, y uno que ya se ha visto repetidas veces en la vida real. Un centro de investigación chino ya mostró una idea parecida Stellantis presenta su propio sistema de liberación y escape en caso de incidente energético. La solución de Stellantis consiste básicamente en expulsar la batería y dejar que el coche se aleje por sus propios medios.
Un centro de investigación chino ya había mostrado una idea de apariencia similar hace aproximadamente un año. El proceso que describe esta patente resulta especialmente interesante: primero, el conductor, un pasajero, un servicio de emergencias u otra persona debe activar un interruptor de liberación rápida. El coche, en teoría, y al menos según la patente, desconecta la batería de alto voltaje y la desacopla físicamente del vehículo. El sistema de desacoplamiento podría emplear varios métodos para separar la batería del coche, incluyendo secciones del bastidor que se deslizan para separarse o, mucho más llamativo, "elementos pirotécnicos".
Si eso no suena a escena sacada de una película de Hollywood, no sabemos qué podría serlo. Stellantis contempla además la posibilidad de contar con más de un interruptor de liberación. Uno de esos interruptores podría situarse dentro del habitáculo, mientras que otro podría estar en el maletero, lo que permitiría que alguien desde fuera del vehículo activara el sistema. Los propios interruptores podrían adoptar la forma de una palanca, un botón físico, un control en pantalla táctil o un conmutador.
Y ahora llega la parte más increíble, por extraño que parezca. Una vez abandonada la batería, el coche tendría la capacidad de huir de la escena. La batería de 12 voltios, la clave para alejarse del peligro Según la patente, el coche podría distanciarse de la batería liberada con la ayuda de la pila de 12 voltios. Ahí es donde entra en juego la batería de 12 voltios.
Según la patente, la batería auxiliar proporcionaría la energía suficiente para desplazar el vehículo una distancia predeterminada, alejándose del paquete potencialmente en llamas. El documento describe de forma específica cómo el controlador ordena al motor que impulse el vehículo para alejarlo una vez que la batería de alto voltaje ha sido desacoplada. Dicho esto, todavía quedan algunas preguntas sin responder. Stellantis no especifica a qué distancia podría llegar a desplazarse el vehículo; cabría esperar que fuera algo más cercano a unos pocos cientos de metros que a varios kilómetros.
Tampoco se sabe con qué seriedad se plantea la compañía llevar este sistema a un coche de producción. La patente deja claro, eso sí, que podría funcionar en todo tipo de vehículos, lo que lo acerca algo más a convertirse en realidad que a quedarse indefinidamente guardado en un cajón. En cualquier caso, se trata de una forma ciertamente novedosa de eliminar la amenaza de un incendio relacionado con la batería, con el objetivo de salvar tanto el vehículo como a sus ocupantes. Temas Stellantis Coches Eléctricos