La sala más secreta y oculta de World of Warcraft que he visto nunca ha cambiado por completo mi forma de disfrutar del MMORPG

La sala más secreta y oculta de World of Warcraft que he visto nunca ha cambiado por completo mi forma de disfrutar del MMORPG

A pesar de llevar 20 años jugando a World of Warcraft, su mundo jamás me dejará de sorprender por la cantidad de secretos que oculta y que no están nada a la vista para cualquier jugador. Una de mis expansiones favoritas es la de Cataclysm por cómo cambió el mundo de Azeroth y de paso abrió nuevas zonas, pero lo que nunca me imaginé es que precisamente en una de ellas se encuentra la sala más secreta que ha existido nunca en el MMORPG. En una publicación de Instagram vi cómo hablaban de que existía una sala en el lugar más profundo de Vashj'ir sobre la que hay que admitir que, si no sabes que está ahí, lo más probable es que la inmensa mayoría de jugadores del mundo no la encuentren jamás. Motivo más que suficiente para que me quedara a cuadros cuando la vi, pero también por el lugar donde está situada.

Por si queréis intentarlo, los pasos a seguir son muy sencillos. Cómo llegar a la sala secreta Lo primero de todo es que es muy recomendable que juguéis con un Druida, porque con su forma acuática pueden nadar muy rápido bajo el agua y no se ahogan nunca. Si no tenéis uno, se puede optar por comprar pociones para aguantar la respiración. A partir de ahí, tocará emprender un viaje hasta el lugar más situado al suroeste de esta zona, como podéis apreciar mejor en la siguiente imagen.

Para tener claro el punto exacto, fijaros en si el juego os empieza a amenazar con fatigaros. Naturalmente, la fatiga será vuestro mayor enemigo en esta travesía, porque la sala secreta se encuentra en un lugar que está fuera de los límites del mapa. Dicho esto, os tocará bajar hasta el lugar más profundo del todo hasta alcanzar los restos de un dinosaurio colosal. Desde luego, estos se ven a la perfección por su tamaño y más todavía si habéis subido al máximo el campo de visión en las opciones.

A partir de ahí, tocará bucear a toda pastilla hasta llegar al esqueleto, aunque una recomendación es que encontréis un lugar desde el que no os fatiguéis para alcanzar el fondo. De esta manera, en lugar de tener que desplazaros verticalmente, lo que supondría una muerte garantizada por muy rápido que seáis, tan solo tendréis que avanzar horizontalmente hasta el cadáver cuando lo tengáis frente a vosotros. Por si queréis aseguraros de que estáis en el lugar correcto, los alrededores se ven cortados gráficamente porque por ahí no hay más terreno, como si estuvieras encerrado en una especie de cubo. En cualquier caso, lo importante no es alcanzar el esqueleto en sí, sino la esfera gigantesca y un tanto sospechosa que está colocada al lado de la cabeza.

Eso es precisamente lo que debéis buscar e interactuar con ella para algo que puede cambiar por completo vuestra forma de jugar. El misterioso Trono del Saber Nada más tocar la esfera seréis teletransportados automáticamente a la habitación de un templo que parece enteramente que se ha extraído de la expansión Mists of Pandaria por su decoración. Sin embargo, este lugar, llamado Trono del Saber, no figura en el mapa y no se puede descubrir de ninguna otra manera que no sea siguiendo los pasos mencionados previamente. Solo por verlo en persona, ya merece la pena acudir hasta aquí, pero esa no es la auténtica finalidad.

El verdadero motivo por el que me gustó tanto el vídeo fue porque, más allá de la curiosidad que me despertaba este secreto, se mencionaba que te entregarían un logro y un título para el personaje, así que ya tenía la excusa perfecta. Sin embargo, algo que no especificaba exactamente el vídeo original es que para desbloquear estas recompensas debes cumplir primero una extensa lista de tareas. Pero no unas tan simples como hablar con un personaje determinado o completar una cadena de misiones. En la sala hay un personaje llamado Anakron que busca nuevos adeptos para unirse a los Buscamentes, invitándote a descubrir algunos de los mayores misterios de Azeroth para que te puedan acoger con los brazos abiertos.

No obstante, para que pueda ejecutar este ritual es necesario haber desbloqueado previamente 17 de los mayores secretos que existen en World of Warcraft. Concretamente, son la mitad de una lista de un total de 34 hazañas que es posible llevar a cabo, al menos hasta la fecha en la expansión Midnight. Puede dar la casualidad que mientras os habéis pasado meses o incluso años jugando sin parar hayáis obtenido alguno de estos secretos sin que os dierais cuenta. Por suerte, para tener claro cuáles habéis obtenido, en el Trono del Saber hay espacio para albergar 34 hologramas, así que solo tenéis que fijaros en si aparece alguno y cuál es para tener claro qué secreto es el que habéis desentrañado.

En mi caso, después de llevar dos décadas viviendo aventuras sin parar, solo había logrado uno, lo que es una prueba evidente de que no están a simple vista y no son nimiedades. Hablar sobre cada uno de estos 34 secretos daría para escribir un libro, porque estos requieren viajar a antiguas zonas de Azeroth y llevar a cabo tareas que, probablemente, jamás os hubierais planteado en otro tipo de circunstancias. Todo ello con el fin de obtener un logro en forma de hazaña de fuerza si obtenéis la mitad de los secretos y un título para vuestro personaje, ligado a la cuenta, para aquellos que obtengan todos y cada uno de los hologramas. Al menos, el esfuerzo tiene su recompensa, porque la amplia mayoría de estos secretos sirven para desbloquear mascotas y monturas.

El problema es que, si bien algunos se pueden completar en solitario sin ningún inconveniente, otros requerirán que forméis grupos de varias personas, así que necesitaréis convencer a vuestros amigos de que os echen una mano. Sea como sea, en la siguiente página web podéis consultar la información más completa de los pasos que debéis seguir en cada uno de estos secretos, para que empecéis por el que más os apetezca. Por todo ello es por lo que he mencionado que ha cambiado mi forma de jugar, porque este último par de semanas he estado intentando desbloquear algunos de ellos y me he visto inmerso en una serie de objetivos que jamás me había planteado. He descubierto lugares que nunca había visto y ni siquiera sabía que existían, y hasta he regresado a zonas antiguas de las primeras expansiones que han provocado que florecieran en mi interior infinidad de recuerdos y buenos momentos que he vivido.

Tras decenas de horas, solo he conseguido nueve de los secretos "más fáciles o asequibles", aunque, con World of Warcraft: Forever a la vuelta de la esquina, ya temo si me dará tiempo a conseguir los ocho que me faltan para el logro. El consuelo es que en el Trono del Saber puedes colocar la piedra del hogar, así que no tendré que hacer nunca más el viaje acuático hasta llegar ahí y así volver cuando quiera para echar un vistazo a mi avance en la que está siendo la aventura más épica e inolvidable que vivido jamás en World of Warcraft. En VidaExtra | Una de las imágenes más épicas de World of Warcraft ha estado rodeada por una mentira de lo más descarada En VidaExtra | Este addon de World of Warcraft incorpora una magistral enciclopedia que debería formar parte del propio juego En VidaExtra | Los GM de World of Warcraft tienen el poder de los dioses: estas son sus habilidades secretas que destrozarían el juego

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