Los alimentos fermentados podrían ofrecer un beneficio inesperado más allá de la salud intestinal

Los alimentos fermentados podrían ofrecer un beneficio inesperado más allá de la salud intestinal

El llamado ‘eje intestino-músculo’, una red de comunicación bidireccional entre el sistema digestivo y los músculos, podría ser una pieza clave para entender si ciertos alimentos favorables para la salud intestinal también benefician a la masa y la función muscular, explicó el investigador Dominic Farsi, del King’s College de Londres, en un artículo publicado recientemente en The Conversation . En una nueva revisión, realizada por Farsi junto a científicos del Centro de Investigación Alimentaria Teagasc (Irlanda), se analizó si alimentos fermentados ricos en proteínas —como el kéfir, el yogur, el requesón o el ‘tempeh’, un fermentado de soja típico de Indonesia— influyen de forma positiva tanto en el intestino como en los músculos. Leer: Recrean los primeros momentos del universo y encuentran algo inesperado Estudios previos ya habían mostrado que el microbioma intestinal produce moléculas capaces de influir en el uso de nutrientes, el control de la glucosa y la inflamación. También se sabe que un intestino sano actúa como barrera protectora y puede afectar a la disponibilidad de aminoácidos , componentes esenciales que los músculos necesitan para mantenerse y funcionar correctamente.

A su vez, el músculo también envía señales que afectan al intestino. La fermentación modifica los alimentos al descomponer proteínas y otros compuestos, lo que puede facilitar su digestión. Además, genera sustancias bioactivas con posibles efectos antioxidantes o antiinflamatorios, y en algunos casos incorpora microorganismos vivos que interactúan con el sistema inmune y con la flora intestinal . ¿Influyen en ambos sistemas? La revisión, publicada en la revista Communications Biology , concluyó que los alimentos fermentados pueden influir en la salud intestinal, el metabolismo y la inflamación .

Sin embargo, por ahora hay poca evidencia de que ese efecto se traduzca directamente en un aumento de masa o fuerza muscular a través del eje intestino-músculo. Te recomendamos: Hospital Fernando Vélez Paiz impulsa procedimientos de cardiología intervencionista de alta complejidad Según Farsi, los posibles beneficios parecen producirse más bien por vías indirectas, como cambios en el microbioma o una menor inflamación . Aunque todavía es pronto para afirmar que estos productos sean una herramienta superior para mejorar la salud muscular, el investigador subraya que no hay razón para excluirlos de la dieta. «Los alimentos fermentados ricos en proteína siguen siendo fuentes útiles de nutrientes y de microbios que podrían beneficiar tanto la salud intestinal como la muscular «, concluyó. Esta entrada fue modificada por última vez el 12 de octubre de 2026 a las 10:06 AM Redaccion Web

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