Del cripto al petróleo: multimillonario de Coinbase ve una oportunidad “excepcional” en Venezuela

Del cripto al petróleo: multimillonario de Coinbase ve una oportunidad “excepcional” en Venezuela

Bloomberg — Fred Ehrsam, cofundador de Coinbase, está invirtiendo su propio dinero en lo que considera una oportunidad excepcional para convertirse en un productor petrolero importante en Venezuela. La compara con las apuestas que se presentan una sola vez por generación y que lo convirtieron en multimillonario. Primavera, la empresa emergente de Ehrsam, se prepara para asumir la operación de varios yacimientos petrolíferos en Venezuela tras firmar múltiples contratos con la estatal Petróleos de Venezuela SA en las últimas semanas. Primavera contrató a veteranos de la industria petrolera de Chevron Corp. (CVX) y Occidental Petroleum Corp. para ayudar a desarrollar la infraestructura necesaria para la producción de petróleo convencional y pesado. “Cada vez que un país atraviesa ese tipo de desastre económico, creo que hay muchísimas oportunidades al alcance de la mano para mejorar la vida de las personas impulsando la economía”, afirmó Ehrsam, de 38 años, en una entrevista. “Estas oportunidades, ese carácter excepcional, son algo que quizá solo se vea un par de veces en la vida”.

Primavera busca producir 100.000 barriles de petróleo al día en Venezuela Primavera tiene como objetivo a corto plazo producir 100.000 barriles de crudo al día, según Manuel Iribarren, de 28 años, socio de Ehrsam en la empresa. Iribarren no quiso revelar qué yacimientos planea adquirir Primavera ni cómo se financiarían las operaciones. Bloomberg informó previamente que la empresa emergente busca controlar los yacimientos Boca, Guico y Guara del Cinturón Orinoco venezolano. Actualmente, estos bloques son operados por la brasileña Alvorada Heavy Industries Ltda. “Tenemos el compromiso de invertir una cantidad sustancial de capital para recuperar varios yacimientos en el país y aportar excelencia operativa y tecnología para maximizar su producción”, dijo Iribarren. “En esta etapa, no queremos entrar en detalles”.

Tras décadas de estar aislada por las sanciones estadounidenses, Venezuela se ha convertido en un foco de actividad comercial después de que el presidente Donald Trump capturara a Nicolás Maduro en enero e instara a los inversores estadounidenses a reconstruir la industria petrolera del país bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez. Grandes petroleras como Chevron y Eni SpA han liderado la iniciativa, pero la administración Trump también ha alentado a emprendedores menos reacios al riesgo y con poca experiencia en petróleo y gas, como Primavera, mientras empresas estadounidenses y occidentales toman el control de algunas de las mayores reservas de petróleo del mundo. Ehrsam, fundador también de la firma de inversión en criptoactivos Paradigm, se ha consolidado como uno de los recién llegados mejor conectados en busca de oportunidades en Venezuela. Apenas unas semanas después de la captura de Maduro, viajó a Caracas con Iribarren, un emprendedor venezolano criado en el Reino Unido y residente de Silicon Valley.

Ambos se alojaron durante semanas en el hotel Cayena, de cinco estrellas, investigando los requisitos para crear una petrolera, obtener contratos y aumentar la producción en un país que durante décadas ha sido un cementerio para el capital privado. Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, Ehrsam, con un patrimonio neto de US$2.400 millones, es uno de los tres inversores que financian la nueva empresa. Iribarren y Dheeraj Verma, de 49 años, expresidente de Quantum Energy Partners, una firma de capital privado de petróleo y gas con sede en Houston, completan el trío. “Tenemos mucha experiencia en la creación de empresas generacionales que definen nuevas misiones que para otros parecen arriesgadas o vanguardistas y que, con el tiempo, se convierten en consenso”, dijo Iribarren. “Así que decidimos que esta era la nueva misión”. Multimillonario de Coinbase compara la apuesta venezolana con el auge del petróleo de esquisto en EE.UU.

Venezuela nacionalizó su industria petrolera en la década de 1970 y de nuevo en la década de 2000, cuando la mala gestión y la corrupción devastaron las operaciones. Con algo más de un millón de barriles, la producción diaria actual de crudo es un tercio de su último máximo alcanzado en la década de los noventa. El colapso económico que siguió provocó que la hiperinflación y la delincuencia se dispararan, lo que llevó a millones de venezolanos a huir al extranjero. “Los hidrocarburos son el primer pilar fundamental de la economía para que esta se recupere”, dijo Ehrsam. “Esa es la clave para la estabilización del país”. Primavera ha contratado a Óscar Quintero, ciudadano venezolano que anteriormente dirigió la división de recuperación mejorada de petróleo de Occidental, así como a tres altos ejecutivos de Chevron.

Mario Gandara ocupará el cargo de director comercial, Jorge Castro se incorpora como vicepresidente sénior de finanzas e Ivette López pasa a ser vicepresidenta de asuntos jurídicos. Verma, el antiguo inversor de capital riesgo, compara la oportunidad que ofrece Venezuela con la del esquisto estadounidense de hace dos décadas. Desde Dakota del Norte hasta Texas, fueron los operadores privados más pequeños quienes perfeccionaron la perforación horizontal y la fracturación hidráulica para liberar el petróleo y el gas atrapados en rocas de esquisto hasta entonces impermeables, y convirtieron a EE.UU. en el mayor productor mundial de ambas materias primas. “Esto me recuerda mucho a los inicios del gas de esquisto”, dijo Verma. “Los emprendedores van a traer mucha gente y tecnología al terreno antes, más rápido y con mayor celeridad”. Lea más en Bloomberg.com

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