Explorar y vigilar regiones alejadas del océano representa un desafío para la tecnología actual. Mientras las embarcaciones pueden tardar horas en alcanzar determinadas zonas, los drones aéreos tienen una autonomía limitada que dificulta las misiones prolongadas. Para resolver este problema, científicos de la Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur (SUTD) desarrollaron ALBATROSS, un robot autónomo capaz de desplazarse por el aire y posteriormente navegar sobre el agua sin necesidad de modificar su estructura. El invento, presentado en la revista científica Science Robotics, utiliza un mecanismo inspirado en las semillas de los árboles y en el movimiento de los peces. © AIR Lab (SUTD Youtube.
Un robot que cae como una semilla y aterriza suavemente sobre el agua La característica más sorprendente de ALBATROSS es su capacidad para descender desde grandes alturas sin utilizar paracaídas ni sistemas convencionales de aterrizaje. Sus alas rígidas giran automáticamente durante la caída, siguiendo un principio similar al de las semillas de arce, que descienden lentamente mientras rotan sobre sí mismas. Este movimiento, conocido como autorrotación, reduce la velocidad de descenso y permite que el dispositivo llegue al agua con un impacto mucho menor. Durante las pruebas, los investigadores liberaron una versión del robot desde una altura de 150 metros.
ALBATROSS descendió de forma estable, aterrizó sobre el agua y recuperó su posición vertical sin intervención humana. Según las estimaciones del equipo, un vehículo similar sin este mecanismo experimentaría una energía de impacto aproximadamente 18,5 veces mayor. © AIR Lab (SUTD Youtube. Sus alas se convierten en velas para navegar impulsado por el viento Una vez sobre el agua, ALBATROSS utiliza las mismas alas que frenaron su caída para aprovechar la fuerza del viento. De esta manera, puede navegar sin depender constantemente de motores eléctricos para desplazarse.
El dispositivo también incorpora un timón inspirado en la cola de los peces, que permite dirigirlo y generar un impulso adicional cuando las condiciones del viento son desfavorables. Su diseño resulta especialmente eficiente porque no necesita mecanismos complejos de transformación entre el modo aéreo y el acuático. Además, funciona con apenas tres actuadores y tres sensores de navegación , una configuración mucho más sencilla que la de otros sistemas robóticos híbridos. Puede navegar de forma autónoma y recopilar información ambiental Los investigadores también probaron una versión de mayor tamaño en un embalse de Singapur.
Durante los experimentos, el robot consiguió desplazarse de manera autónoma entre puntos previamente establecidos, alcanzando una velocidad máxima ligeramente inferior a un kilómetro por hora. También realizó una misión de aproximadamente tres horas mientras recopilaba información ambiental, incluyendo datos sobre humedad, temperatura y condiciones del viento. El objetivo es desarrollar plataformas capaces de permanecer durante períodos prolongados en zonas acuáticas de difícil acceso, realizando tareas de monitoreo sin requerir supervisión constante. Una nueva herramienta para explorar los océanos ALBATROSS podría utilizarse en investigaciones oceanográficas, vigilancia ambiental y operaciones de respuesta ante desastres naturales.
Su principal ventaja consiste en combinar un despliegue aéreo relativamente rápido con la capacidad de desplazarse sobre el agua aprovechando una fuente de energía natural. Sin embargo, todavía se trata de un prototipo experimental probado principalmente en aguas protegidas. Su capacidad para resistir condiciones oceánicas más exigentes deberá evaluarse en futuras investigaciones. El desarrollo demuestra cómo los principios de la naturaleza pueden inspirar robots más simples, eficientes y preparados para explorar lugares donde las tecnologías convencionales encuentran importantes limitaciones.
Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.