Bloomberg — China propuso añadir tecnologías avanzadas de inteligencia artificial a su lista de control de exportaciones, lo que podría restringir las transferencias al extranjero de modelos de IA y diseños de chips en un esfuerzo por reforzar el control sobre los avances nacionales en un sector de importancia estratégica. La propuesta preliminar abarca 23 tecnologías de IA, incluyendo modelos de lenguaje complejos, agentes, diseños de chips y clústeres de computación. Entre las tecnologías restringidas se encuentran los pesos de los modelos y el código fuente de los productos que superen ciertos umbrales de rendimiento. Las empresas emergentes chinas dedicadas a la IA han logrado este verano avances significativos a la hora de reducir la brecha con respecto a los líderes del sector en EE.UU.
Modelos como el Kimi K3 de Moonshot AI y las últimas versiones de DeepSeek ofrecen mejores precios, y las empresas chinas también se muestran a favor de compartir los pesos —utilizados para orientar a un sistema de IA hacia la búsqueda de una respuesta— de sus modelos, con el fin de animar a los desarrolladores a crear sobre la base de los mismos. Asimismo, buscan cada vez más mercados más allá de China; empresas como Z.AI Co. ofrecen sus productos a través de proveedores de servicios en la nube estadounidenses, como Amazon Web Services. La propuesta forma parte de un esfuerzo más amplio por controlar 40 tecnologías en diversos sectores en los que las empresas chinas se han vuelto cada vez más competitivas. Abarcaría asimismo cinco tecnologías biomédicas y 12 tecnologías solares, incluidas plataformas propias de terapia celular y génica, así como tecnología de producción para determinados módulos solares avanzados. “Esto va más allá del mantenimiento rutinario”, afirmó Ryan Etzcorn, director sénior de Ankura China Advisors. “Al centrarse en la IA, la energía solar y la biotecnología —sectores en los que China tiene una ventaja creciente— Pekín está dando a entender que unas relaciones más estables con Occidente no significan que se quede de brazos cruzados”.
China actualiza periódicamente su catálogo de tecnologías cuya exportación está prohibida o restringida. En 2020, Pekín añadió los algoritmos a la lista, después de que la primera Administración Trump amenazara con prohibir TikTok a menos que la aplicación vendiera sus activos estadounidenses a una empresa estadounidense. Las restricciones propuestas a la exportación de IA tienen como objetivo garantizar “la seguridad y el control” de la tecnología, según declaró un portavoz del Ministerio de Comercio, citando el riesgo de un uso indebido para atacar infraestructuras críticas, industrias de defensa y sistemas gubernamentales centrales por parte de actores no estatales o entidades maliciosas. “La necesaria gestión de estas tecnologías por parte del gobierno chino tiene como objetivo consolidar la base de seguridad, prevenir el mal uso y el abuso, garantizar que la IA permanezca bajo control humano y promover la gobernanza internacional de la IA”, dijo el portavoz en un comunicado. La propuesta restringiría las exportaciones de tecnología clave para modelos entrenados con “datos importantes” que contengan al menos 2 billones de parámetros —como Kimi K3 o Qwen3.8-Max de Alibaba Group Holding Ltd. (BABA)— o que se encuentren entre los 10 mejores del mundo en indicadores como rendimiento, uso y seguridad.
El regulador del ciberespacio de China define ampliamente dichos datos como información que, de filtrarse, podría poner en peligro la seguridad nacional, el funcionamiento económico, la estabilidad social o la seguridad pública. Es probable que las nuevas directrices chinas aviven la incertidumbre en un sector de la IA que ya se enfrenta a estrictos controles de contenido, un régimen de licencias y posibles sanciones de EE.UU. Es probable que las restricciones propuestas contra el envío al extranjero de modelos con un gran número de parámetros obstaculicen el desarrollo, dado que los laboratorios de IA están entrenando plataformas cada vez más grandes: el mes pasado, Alibaba anunció sus planes de desarrollar modelos con entre 5 y 10 billones de parámetros —una cifra muy superior a lo habitual en la actualidad— para tareas más largas y complejas. La tecnología de código abierto y la investigación que ya se encuentra en el dominio público no se verían afectadas, y el Gobierno ofrecerá procedimientos simplificados, como la concesión automática de licencias, para las exportaciones relacionadas con tecnologías de IA de código abierto.
Según un comunicado, la implementación de un modelo sujeto a estas restricciones en el extranjero constituiría una exportación de tecnología. Las implementaciones en infraestructuras en el extranjero propiedad del proveedor chino podrían acogerse a la concesión automática de licencias. Las empresas que permitan a clientes extranjeros utilizar modelos de IA restringidos a través de aplicaciones, sitios web o servicios en línea no estarían sujetas a los controles propuestos, según ha indicado el Ministerio de Comercio. Pekín ha afirmado que las medidas no están dirigidas a ningún país, región o entidad en particular.
El ministerio también propuso restringir la exportación de tecnologías de diseño para chips de IA fabricados con técnicas de 14 nanómetros o más avanzadas, o que empleen encapsulado avanzado 2,5D o 3D. Las restricciones propuestas también abarcan las tecnologías de diseño para determinados chips de memoria avanzados. China impuso al mismo tiempo un requisito de registro temporal para las exportaciones de las tecnologías incluidas en la propuesta. La medida entró en vigor el viernes y se aplica a las transacciones ya en curso pero no completadas, incluidas las transferencias de propiedad intelectual, la concesión de licencias en el extranjero y los cambios que sitúan a los propietarios de tecnología china bajo control extranjero. --Con la colaboración de Debby Wu, Dong Lyu, Lucille Liu, Amber Tong y Ocean Hou.
Lea más en Bloomberg.com