Francia vive una escalada de protestas estudiantiles con miles de detenidos / Cortesía Más de 8.000 personas han sido detenidas en Francia durante las movilizaciones estudiantiles, en un contexto de creciente tensión social. Según las cifras citadas del Ministerio de Justicia francés, el 85 % de los detenidos son menores de edad y más de 2.700 enfrentan procedimientos judiciales. Las protestas, iniciadas el 17 de septiembre, reúnen a estudiantes de secundaria y universitarios que denuncian el deterioro de las condiciones educativas , la falta de docentes, la sobrecarga horaria y las deficiencias en la infraestructura escolar. Así mismo, las manifestaciones también reclaman cambios estructurales en la enseñanza pública.
De su interés: El caos se apodera de Francia: protestas estudiantiles se extienden sin control Entre las principales exigencias figuran un plan de financiación de 10.000 millones de euros para los institutos de secundaria , la eliminación del sistema de admisión universitaria Parcoursup y la garantía de condiciones dignas para el aprendizaje. Las movilizaciones han estado acompañadas de incidentes en distintos puntos del país. En Burdeos, un incendio en contenedores de basura, frente a un instituto, se propagó hasta afectar la fachada y la planta baja del edificio. En Amiens, unas 60 personas forzaron los accesos del complejo universitario Jules-Verne y se atrincheraron en su interior.
Francia vive una escalada de protestas estudiantiles con miles de detenidos / Cortesía Violencia, actuación policial y tensión social La actuación policial también ha generado preocupación en materia de derechos humanos. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) instó a las autoridades francesas a evitar el uso desproporcionado de la fuerza durante las manifestaciones. El conflicto se desarrolla en medio de dificultades económicas y polarización política. Paralelamente, aumentan los llamados a reactivar el movimiento de los chalecos amarillos, impulsados por el incremento de los precios de los carburantes.
Por otra parte, cerca de 3.000 policías se manifestaron en París para denunciar sus condiciones laborales y la falta de apoyo gubernamental. Según el sindicato Unite, alrededor de 937 agentes han resultado heridos durante las movilizaciones, una cifra que su portavoz considera excepcional. Finalmente, los agentes presentaron una demanda contra las autoridades por las instrucciones contradictorias y confusas. Según los policías, estas directrices ponen en riesgo su seguridad durante los operativos.
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