No lo consiguieron Rafa Nadal (2009 y 2017), David Ferrer (2011) y Roberto Bautista (2016), derrotados en sus respectivas finales. Tampoco es un territorio favorable a Carlos Alcaraz, eliminado en tercera ronda por el belga Zizou Bergs. Pero, igualmente, al tenis español le tocó la lotería en el Masters 1000 ATP de Shanghai. Tiene muchos décimos que jugar.
El torneo tendrá nuevo campeón, y será por primera vez español. Rafa Jódar, 20 años y nº 13 mundial (volverá a ser undécimo), firmó una final histórica al someter al vencedor de 2019, el ruso Daniil Medvedev, 30 años y nº 6, por 6-3 y 6-4 en 1h.44'. El más joven en una ronda de este evento completó el festival que había iniciado Alejandro Davidovich, 29 años y nº 21, batiendo al alemán Alexander Zverev, número uno del año seguro, por 5-7, 6-4 y 6-3. Este domingo, a las 10:30 horas, duelo para el recuerdo entre el madrileño y el andaluz, con el capitán de la selección española, David Ferrer, muy atento.
El fenómeno de esta temporada dio otra exhibición de figura, el malagueño está como nunca después de dos meses de baja por una lesión de espalda. Su primer duelo tiene su morbo porque hay una Final a 8 de Copa Davis en el horizonte. Jódar está llamado a ser el compañero de Carlos Alcaraz en los individuales. Davidovich expone resultados intentando poner en un aprieto a Ferrer para la quinta plaza, ya que dos están reservadas a los doblistas, Marcel Granollers y Pedro Martínez.
Para Jódar una tercera final en su estreno profesional. La de más categoría, en Masters 1000 ATP, después de haber conquistado el ATP 250 de Marrakech y haber cedido en el ATP 500 de Washington. Suma 250 puntos más para el ranking ATP, consolida su asalto a una de las plazas para disputar las ATP Finals de Turín. Es noveno con 3.159 puntos, por detrás del francés Arthur Fils (3.325), aún más adelante del australiano Alex de Miñaur (2.880).
De momento él establece el corte de puestos de titulares, en una lista en la que Daniil Medvedev marcha sexto (3.420). Matrícula de honor para Rafa Jódar, que se deshizo del experimentado Medvedev en su primer encuentro, que comenzó con un juego de 22 puntos, trece minutos. El leganense se agarró a su saque, lo defendió como si le fuera la vida. Le anticipó lo que venía al ruso.
Una resistencia numantina. Jódar desesperó al reciente campeón de Hangzhou, descalificado en semifinales de Pekín ante Novak Djokovic por un bolazo a un espectador. Un éxito de mucho relieve en el terreno más favorable a Daniil Medvedev, el jugador con más partidos ganados este curso en cancha dura: 44.