La gasolina en Perú subió 40,6 % en un año, hasta promediar 1,75 dólares por litro, mientras el petróleo superó los 105 dólares por barril. Las tensiones en el estrecho de Ormuz evidencian cómo el conflicto en Asia Occidental puede encarecer los combustibles incluso en países alejados de la región. Ante el alza de los combustibles, el Gobierno peruano ofreció un subsidio de 1,21 dólares por galón a los transportistas. Sin embargo, la ayuda no reduce el precio de la gasolina para toda la población.
La dependencia peruana del petróleo importado expone al país a las crisis internacionales y alza de precios, mientras evidencia la urgencia de fortalecer la producción nacional. Las trabas globales al transporte y el petróleo alto seguirán encareciendo la gasolina en el país. Este golpe directo al bolsillo complica cada vez más frenar la inflación en el Perú. Aarón Rodríguez, Lima zbg/tmv