La crónica no deja lugar a dudas: aquella noche del lunes 20 de abril en el Premier, el protagonista es Raúl Velasco. El legendario conductor de Siempre en Domingo se había retirado de la televisión para enfocarse en su salud. Ya había superado una cirugía del corazón pero ahora tenía que someterse a una más. El número 17 de TVyNovelas de aquel año, registró el momento en que don Raúl recibió su premio y dijo contundente: “Es el último”.
Con motivo del próximo 47 aniversario de nuestra revista, reproducimos aquí aquella crónica que ahora es Historia. Raúl Velasco se robó el corazón de todos Hubo un momento en el que se estrujaron los nervios de todos los que estábamos en el Premier durante la 16 entrega de premios TVyNovelas. Raúl Velasco de pie en el escenario que ha dominado por años recibió su trofeo especial que lo reconoce como una institución en la comunicación. Tomó el micrófono y con sus sentidas palabras se robó auténticamente el corazón de todos.
Ya se habían entregado 13 trofeos y una sonrisa dominaba el rostro de todos. Alfredo Adame y Rebecca de Alba anunciaron entonces que el siguiente premio especial sería para el Sr. Raúl Velasco, un grande de México. Y apareció Raúl. ¿Cuántas veces lo vimos así en el escenario, dispuestos a ser cautivados por su magia, por su forma de conducir?
Esta vez, sin embargo, la situación fue diferente, especial. La Sra. Laura D B de Laviada, presidenta de Fundación Televisa, se encargó de entregarle su trofeo y Raúl habló “Gracias a todos, gracias a Laura por hacer una gran revista como esta”. Raúl observó su premio y añadió: “Este será el último trofeo”.
Y en ese momento varias gargantas no dejaron continuar a Raúl, gritaban, “No, no, Raúl”. Algunas voces decían: “Estamos contigo, vas a seguir aquí con nosotros”. La lágrima de Raúl Velasco en los premios TVyNovelas Raúl hizo un silencio, enjugó una lágrima mientras algunos presentes también lloraban invadidos por la emoción. Raúl recobró fuerzas y más calmado añadió: “Espero salir bien de la operación”. “Dios te bendiga, Raúl”, sonó una voz en estentórea de entre la multitud.
Raúl volvió a tomar la palabra con más firmeza saliendo del momento tan emotivo que estrujó a todos y dijo: “He pedido junto con la gente del pueblo que el Señor me proteja. Cuando fui operado del corazón los médicos me dijeron que tenía que guardar absoluto reposo durante unos 6 meses antes de volver a trabajar, pero en 3 meses ya estaba haciendo un programa. Después de mi próxima operación espero estar pronto con ustedes, que no pase más tiempo”. Raúl había terminado de hablar, una cerrada ovación lo despidió.
De una cosa estamos seguros, cuando Raúl afronte su próxima operación las plegarias de todos estarán unidos pidiendo por que salga bien de la intervención y pronto esté de nuevo con nosotros como lo ha hecho durante años. La crónica está acompañada por una serie de fotografías de aquella noche en la que efectivamente fue la última en la que Raúl Velasco recibió un premio.