La información fue ofrecida por Víctor Corona, jefe técnico de la delegación, durante una conferencia de prensa celebrada en el Salón de Actos de la Ciudad Deportiva, con la asistencia de directivos del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder). La representación cubana estará integrada por ocho jugadores de béisbol5, tres de atletismo y una judoca, una nómina reducida que buscará abrirse paso en una cita marcada por el estreno de África como sede de un acontecimiento deportivo olímpico. El béisbol5 concentrará buena parte de la atención, pues debutará en el programa de los Juegos Olímpicos de la Juventud y tendrá entre sus protagonistas a Cuba, vigente campeona mundial juvenil de la disciplina, según la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC). La modalidad, nacida como una alternativa urbana y dinámica del béisbol y el sóftbol, ofrece a la delegación cubana una oportunidad de trasladar al escenario olímpico juvenil el talento desarrollado en una disciplina que combina velocidad, coordinación y estrategia.
El atletismo estará representado por Adriana González (lanzamiento del disco), Daniselis Reyes (salto de altura) y Banessa Velazco (200 metros planos), mientras que la judoca será Kayla Lazaret Pita, de la división de 78 kilogramos. La cuarta edición estival de estos juegos reunirá competencias en 35 deportes, 25 de ellos con entrega de medallas, y añadirá actividades de participación y promoción que enlazarán el rendimiento deportivo con la educación, el intercambio cultural y los valores olímpicos. Dakar sucederá a Singapur 2010, Nankín 2014 y Buenos Aires 2018, después de que la edición prevista inicialmente para 2022 fuera aplazada debido a las consecuencias de la pandemia de la COVID-19, lo que abrió un intervalo de ocho años entre las dos últimas citas. La inauguración está prevista para el 31 de octubre en el estadio Abdoulaye Wade, en Diamniadio, en una edición que también incorporará por primera vez un equipo olímpico de jóvenes refugiados integrado por deportistas radicados en África.
En las tres ediciones anteriores, Cuba acumuló 24 medallas, distribuidas en 15 de oro, cuatro de plata y cinco de bronce, un antecedente que acompaña ahora a una delegación llamada a competir en un escenario inédito para el movimiento olímpico. Con Dakar como punto de encuentro entre continentes y generaciones, los jóvenes cubanos llevarán el desafío de convertir una delegación pequeña en una presencia capaz de dejar huella en la historia de los Juegos. mar/blc