Amazon está protagonizando una de las mayores transformaciones laborales de la industria tecnológica. En apenas tres meses anunció el recorte de 30.000 puestos de trabajo, mientras destinaba cantidades récord a centros de datos, inteligencia artificial y automatización. Sin embargo, al observar las cifras generales de empleo, aparece una contradicción: la compañía sigue teniendo prácticamente la misma cantidad de trabajadores que cinco años atrás. Jeff Bezos, fundador de Amazon , atribuyó parte de los recortes al crecimiento desmedido que experimentó la empresa durante la pandemia.
Pero los documentos financieros presentados ante las autoridades estadounidenses muestran una historia más compleja. Amazon no está reduciendo su negocio: está creciendo, facturando más y destinando recursos a nuevas áreas tecnológicas. La pregunta es qué empleos necesita ahora y cuáles está dejando atrás. La pandemia duplicó la plantilla, pero los despidos llegaron a las oficinas Amazon combina una enorme plantilla de trabajadores logísticos con inversiones crecientes en automatización e inteligencia artificial. © Amazon.
Antes de la pandemia, Amazon tenía aproximadamente 798.000 empleados. Cuando millones de consumidores comenzaron a realizar sus compras desde casa, la empresa amplió aceleradamente su red logística, contrató trabajadores y multiplicó su capacidad operativa. El crecimiento fue extraordinario. Según los informes anuales entregados a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos , la compañía alcanzó los 1,6 millones de trabajadores a finales de 2021, más del doble que en 2019.
Bezos explicó durante una entrevista concedida a Fox News que el aumento de las compras por internet obligó a expandir rápidamente las contrataciones. Cuando terminó aquella etapa, Amazon quedó con una estructura que consideraba sobredimensionada. Sin embargo, los recortes posteriores no afectaron principalmente a los almacenes. En octubre de 2025, Amazon anunció la eliminación de aproximadamente 14.000 puestos corporativos .
Tres meses después, confirmó otros 16.000 despidos , principalmente en áreas administrativas y tecnológicas. Los ajustes alcanzaron divisiones vinculadas con Alexa, dispositivos, publicidad, entretenimiento y servicios en la nube. La dirección defendió las medidas como una forma de eliminar niveles jerárquicos, reducir burocracia y acelerar la toma de decisiones. Casi 1,6 millones de empleados y una inversión que no deja de crecer La automatización de almacenes y el desarrollo de servicios de IA forman parte de la estrategia tecnológica de Amazon, aunque sus efectos laborales varían entre divisiones. © Amazon.
Los números revelan por qué el argumento del exceso de plantilla resulta insuficiente para explicar toda la transformación. A finales de 2025, Amazon declaraba 1,576 millones de empleados . Al cierre del primer trimestre de 2026, la cifra había aumentado hasta 1,595 millones, prácticamente el mismo nivel que durante el pico de contrataciones de 2021. Mientras tanto, los resultados económicos continuaron mejorando.
Durante el segundo trimestre de 2026, Amazon registró ingresos de 200.600 millones de dólares, un 20% más que un año antes . Su división de servicios en la nube, Amazon Web Services (AWS), creció un 37% interanual. La compañía también elevó su previsión de inversiones de capital para 2026 hasta aproximadamente 220.000 millones de dólares , destinados principalmente a inteligencia artificial, infraestructura tecnológica y otros proyectos estratégicos. La IA no explica todos los despidos, pero está cambiando qué trabajadores necesita Amazon Andy Jassy, actual consejero delegado , había anticipado esa transformación en junio de 2025.
En un memorándum dirigido a los empleados , advirtió que la inteligencia artificial permitiría realizar algunas tareas con menos personas, mientras aumentaría la necesidad de nuevos perfiles profesionales. La paradoja es que Amazon sigue contratando y expandiendo determinadas actividades mientras elimina puestos en otras. Incluso algunas áreas vinculadas con AWS y sus servicios de inteligencia artificial sufrieron recortes , lo que demuestra que la reorganización no consiste simplemente en sustituir oficinas tradicionales por departamentos tecnológicos. Tampoco existen pruebas suficientes para afirmar que los 30.000 empleos eliminados fueron reemplazados directamente por sistemas de IA.
Los recortes responden a una combinación de decisiones empresariales, eficiencia operativa, reestructuración y prioridades de inversión. Lo que sí muestran las cifras es una transformación de las prioridades. La empresa mantiene una plantilla gigantesca y continúa creciendo, pero ya no distribuye sus recursos de la misma manera. Amazon se está convirtiendo así en un ejemplo de uno de los cambios más importantes del mercado laboral tecnológico: la inteligencia artificial no necesariamente provoca una caída inmediata del empleo total, pero puede contribuir a modificar qué profesiones tienen demanda, cuáles pierden relevancia y dónde se concentra la inversión.
Para los trabajadores afectados, esa redistribución no es una simple estadística: supone tener que adaptarse a una industria que está cambiando las reglas de contratación .