David Bueno, neurocientífico: "El cerebro está atento a aprender idiomas desde los seis meses a los cinco años"

David Bueno, neurocientífico: "El cerebro está atento a aprender idiomas desde los seis meses a los cinco años"

Una de las particularidades más interesantes del ser humano está en su enorme capacidad de aprendizaje, especialmente durante sus primeros años de vida. Lo hemos visto en numerosos ámbitos, desde rutinas del día a día, pasando por actividades motrices, y hasta en la práctica de un idioma. Es una característica sumamente intrigante: un niño criado por padres de países distintos es capaz de desarrollar un dominio asombroso sobre diferentes lenguas a una edad tempranísima. Como suele decirse, el cerebro en dicha etapa vital es 'como una esponja' y David Bueno, neurocientífico, puede confirmar esta expresión señalando el motivo por el que sucede este fenómeno: la plasticidad del órgano.

Bueno, biólogo, genetista y divulgador científico especializado en neurociencia y educación, abordó esta temática en una entrevista concedida al canal Tengo un Plan en YouTube (vía El Confidencial) donde profundiza en la ciencia del cerebro. Porque conocer el funcionamiento de este órgano puede ser de gran ayuda para cuestiones de creatividad y aprendizaje, incluyendo la posibilidad de dar unos primeros pasos en un nuevo idioma. Evidentemente, cualquier adulto con recursos, paciencia y motivación puede aprender una lengua totalmente distinta. Pero los niños lo tienen más fácil, pues su cerebro pasa por una fase única que no se repite nunca más en el ciclo vital humano: "Siempre puedes aprender idiomas.

Lo que pasa es que cuesta más. Básicamente, el cerebro de los niños es mucho más plástico que el de los adultos", empieza el profesional. "Lo que significa que hace conexiones con mucha más facilidad que el de los adultos. Por eso les es mucho más fácil aprender un idioma". En otras palabras, el sistema nervioso pasa por una etapa en la que desarrolla habilidades fundamentales para comunicarse en el entorno social que le rodea; una característica vital para el ser humano debido a su tendencia a vivir en comunidad.

A su vez, la plasticidad cerebral se establece como una interesante capacidad para adaptarse en respuesta a las experiencias y aprendizajes reales, provocando así modificaciones en conexiones neuronales que permiten a un niño entender, ajustarse y habituarse a las condiciones externas. Lo que, explicado de forma más sencilla, contribuye a esa habilidad de escuchar diferentes palabras y pronunciaciones, y categorizarlas para desarrollarse en más de un idioma. La 'ventana de oportunidad' para aprender idiomas De hecho, hay un momento específico que se establece como el mejor periodo para integrar nuevos hábitos y aprendizajes. "Después hay una época en la vida, que se llama una 'ventana de oportunidad', en la que el cerebro está especialmente atento a aprender idiomas. Y eso es desde el nacimiento o seis meses hasta los tres, cuatro o cinco años", continúa Bueno.

Es posible que, en un entorno con más de un idioma, un niño tarde un poco más en desarrollar sus habilidades comunicativas. Pero Bueno asegura que este tiempo no es muy extenso, sólo de unas pocas semanas. Entonces, el cerebro ya ha asumido todo lo que considera esencial para adaptarse a su comunidad y empieza a desplegar todas las maniobras sociales necesarias. Ahora bien, ¿cómo se puede dominar un nuevo idioma como adulto?

Los niños lo tienen fácil por la plasticidad de su cerebro, pero este aprendizaje se complica un poco más con el paso del tiempo. No hablamos de una tarea imposible, claro está, pero Bueno señala que este viaje debe componerse de varios factores fundamentales: "Lo importante para aprender un idioma es: primero, tener el tiempo, la tranquilidad y la diversión para aprenderlo, si nos lo tomamos muy a pecho nos va a costar más; y después que ese idioma tenga un uso social para nosotros. Si no, ¿para qué lo vamos a aprender?", indica. "Vamos por ejemplo a España, en Cataluña, donde se habla castellano y catalán. Si tu familia es bilingüe, aprenderás ambos idiomas.

Si vas a un colegio en el que te enseñan inglés, no aprenderás inglés porque en la calle no se habla inglés. No es un idioma de uso social. Y te pasas años, años y años estudiando inglés, y hasta que no eres mayor y le encuentras un uso, por trabajo o lo que sea, han pasado un montón de años y has aprendido a decir cuatro palabras en inglés", concluye. De esta forma, más de un padre o un adulto podrá observar el aprendizaje de idiomas de una forma diferente; todo ello gracias a comprender cómo funciona el cerebro humano al asumir una nueva lengua.

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