El Real Madrid ganó al Leipzig en Champions y ya puede pensar en el Clásico del próximo domingo. Con pleno de victorias en Europa, en LaLiga es otra historia y acuden a Barcelona con la obligación de ganar sí o sí para no ver como el Barça se les escapa a nueve puntos en octubre. El encuentro ante el Leipzig tenía pinta de que Mourinho iba a realizar las últimas pruebas pensando en el Clásico del domingo. El entrenador negó eso, pero lo cierto es que la suplencia de Konaté, Cucurella, Tchouaméni y Diomande ‘olieron’ a Clásico, así como la prueba del doble pivote Camavinga-Bernardo.
No es que lo probara para el Camp Nou, pero alguno de este par sí podría ser titular ante el Barcelona. Un duelo en el que está claro que Valverde será lateral derecho. Pruebas a un lado, el Real Madrid tenía claro que lo mejor para llegar al Clásico era un triunfo ante el Leipzig. A eso se puso con Vinicius de vuelta a la banda izquierda.
El equipo blanco salió mandando ante un conjunto germano que esperaba atrás y buscaba la contra. Lo cierto es que las intenciones de ambos conjuntos estaban ahí, pero nada más. Ocasiones, a cuentagotas y ninguna clara y fútbol, el justo y necesario. El encuentro despertó en el minuto 28 con una clara ocasión de Romulo en la que Courtois evitó el gol germano con una gran parada.
La respuesta blanca llegó rápida, con un disparo de Vinicius en el 29’ que desvió el meta Vandevoordt. Parecía que el encuentro por fin se animaba. Y lo hizo. El Leipzig pudo marcar, pero Nkunku se encontró con Courtois, que volvió a evitar el gol en el minuto 41.
El Real Madrid sí encontró el camino del gol. Fue en el minuto 44, cuando Bernardo Silva marcó el 1-0. El portugués fue el más listo de la clase. Un remate de Arda, lo paró Vandevoord, pero el balón se quedó suelto y ahí apareció Bernardo para marcar.
Vinicius tuvo el 2-0, pero se encontró con el meta germano y el partido llegó al descanso con victoria mínima para el Real Madrid. El equipo blanco salió con muchas ganas, con más ambición tras el descanso. Así, encontró el 2-0, obra de Arda Güler en el minuto 52. Bellingham puso un centro en el segundo palo.
Mbappé remató de cabeza y cuando parecía que el balón iba a entrar, apareció Arda Güler para rematarlo sobre la línea. De esta manera, el turco aseguró ese 2-0, evitando que un defensa del Leipzig llegase a tiempo para cortar el balón. Podía haber dudas sobre la posición de Arda, pero el árbitro y el VAR le dieron el OK al tanto. El Leipzig intentó reaccionar, pero lo cierto es que por lo que se estaba viendo en el césped, el Real Madrid estaba más cerca de volver a marcar.
Así iban pasando los minutos y Mourinho movió el banquillo. Destacó el cambio de Vinicius, que no puede jugar el Clásico y, por lo tanto, no necesitaba descansar para el domingo. Un cambio que se entiende por el flojo partido del brasileño. Por si había alguna duda de que el triunfo no peligraba para el Real Madrid, Mbappé marcó el 3-0 en el minuto 83 con disparo desde la frontal.
El Leipzig no se quiso ir de Madrid sin marcar y Gomis, en el 85’, marcó el 3-1. Diomande, con un gran disparo, anotó en el 87’ el 4-1. Nuevo triunfo para el Real que suma pleno en Champions.