En otro punto de la historia, uno más lejano del cual poca gente se acuerda, perder a Vinicius cuatro partidos, incluido un Clásico ante el Barcelona, podría haber sido un drama de dimensiones insospechadas para el Real Madrid. Sin embargo, ahora mismo, tal y como está el brasileño y como está el equipo, prácticamente es una bendición. Al menos eso fue lo que se vio en el duelo ante el RB Leipzig donde el ’7’, castigado en Liga, tuvo a su disposición 70 minutos ante un rival más bien flojo y su única aportación fueron dos disparos a puerta. Nada más.
Sumó así, un partido más a la lista de los que lleva sin ver puerta y ya van nueve. Desde el pasado 26 de agosto, concretamente. Su próxima oportunidad, también en Champions, será el próximo 4 de noviembre en Atenas y, después, otras dos semanas de inactividad con el duelo ante el Valencia, el último de su castigo, y el parón de selecciones de por medio. Un periodo este del que, sin duda, se beneficiará Yan Diomande.
De hecho, ya lo está haciendo y, ante el Leipzig, repartió una asistencia y marcó un golazo en apenas 20 minutos. Sin duda, dio otro aire al equipo, el mismo que espera darle en el Clásico y, si a Mourinho no le pesa, durante toda la temporada. Es decir, Vinicius está en peligro de extinción. Y lo peor de todo es que no caerá una sola lágrima por él.
Una ‘Mourinhada’ a la vista Y en contraposición, en el apartado de futbolistas que crecen, está Valverde, que ha encontrado en el lateral derecho su posición más cómoda. De hecho, todo apunta a que será ese invento típico de Mourinho para los Clásicos como en 2010, cuando colocó a Pepe, un central, de pivote y guardaespaldas privado de Leo Messi. Es cierto que esta vez, la decisión de reubicar a Valverde ha venido dada, en primer lugar, porque el equipo no carburaba con él en el medio. Aún así, tendrá un examen final en el Camp Nou y, de salir bien la cosa, podría incluso alargarse en el tiempo.
Sea como fuere, no deja de ser curioso que esta decisión, la de sacar al ‘Pajarito’ de su nido del centro del campo, fue de Xabi Alonso. Igual que la de espolear a Vinicius, por entonces bajo de forma, exactamente igual que ahora. Aquella vez se puso el grito en el cielo con el tolosarra y ahora con Mou, todos callan