Coches Eléctricos Un experto financiero identifica el inesperado "efecto BYD": los coches eléctricos chinos ayudan a frenar la inflación y ahorrar dinero Un experto advierte de que los coches eléctricos chinos cada vez más baratos podrían tener un efecto inesperado: frenar el impacto de las subidas del petróleo y contener la inflación. Los coches eléctricos chinos ganan terreno gracias a sus precios competitivos y sus menores costes de utilización. Samuel Saco 21/10/2026 13:00 Actualizado a 21/10/2026 13:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora La expansión de los coches eléctricos chinos está empezando a tener consecuencias que van mucho más allá de la industria del automóvil. La llegada de modelos cada vez más económicos no solo está modificando las decisiones de compra de los conductores, sino que también podría contribuir a contener determinadas presiones inflacionistas. Es lo que un experto financiero ha denominado el "efecto BYD", un fenómeno que está adquiriendo relevancia en Australia. Chris Dickman, gestor sénior de inversiones de Australian Ethical, considera que el crecimiento de los vehículos eléctricos asequibles está ayudando a reducir la exposición de los consumidores australianos al encarecimiento del petróleo.
Según recoge el diario británico The Guardian , el experto identifica una consecuencia económica inesperada de la expansión de fabricantes como BYD: una presión desinflacionista que podría aumentar a medida que más conductores abandonen la gasolina y el diésel. Los eléctricos chinos cada están ayudando a reducir la dependencia de la gasolina y el diésel. "Cada vez más consumidores intentan desvincularse del impacto de la crisis del petróleo", ha explicado Dickman. El experto sostiene que la transición hacia los vehículos eléctricos no responde únicamente a motivaciones medioambientales, sino también a razones económicas. Cuando los combustibles se encarecen, disponer de un automóvil que no dependa directamente de la gasolina o el diésel puede convertirse en una ventaja importante para los hogares.
El "efecto BYD" transforma el mercado El mercado europeo está experimentando una transformación que favorece la aparición de este fenómeno. Según los últimos datos publicados por la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), entre enero y agosto de 2026 se matricularon 1.641.333 turismos completamente eléctricos en la Unión Europea, con una cuota del 21,7%, frente al 15,8% registrado durante el mismo periodo del año anterior. La tendencia se ha acelerado durante septiembre. Un análisis sobre 17 mercados europeos, elaborado por E-Mobility Europe, New Automotive y Fier Automotive y recogido por Reuters, refleja que las matriculaciones de eléctricos crecieron un 70,3% respecto al mismo mes de 2025.
Su cuota conjunta alcanzó aproximadamente el 30%, impulsada por los precios del petróleo, las ayudas públicas y una oferta cada vez más amplia de modelos asequibles. BYD se ha convertido en una de las marcas protagonistas del crecimiento del coche eléctrico. España tampoco es ajena a esta transformación. Los datos de ANFAC correspondientes a septiembre muestran que los turismos eléctricos puros e híbridos enchufables representaron el 34% de las matriculaciones del mes, con 31.945 unidades.
La electrificación se está consolidando como una alternativa cada vez más habitual entre los compradores españoles, aunque ambas tecnologías presentan diferencias importantes en su dependencia de los combustibles fósiles. Uno de los principales protagonistas de este crecimiento es BYD. El fabricante chino matriculó 4.434 vehículos eléctricos e híbridos enchufables en España durante septiembre, un 81,9% más que un año antes. Además, alcanzó la sexta posición entre las marcas más vendidas del mercado general y entró por primera vez entre las tres primeras del canal de particulares.
La marca también está ganando terreno con vehículos eléctricos de dimensiones contenidas, como el BYD Dolphin Surf, que acumulaba 4.334 matriculaciones en España durante los nueve primeros meses de 2026. Su llegada representa una estrategia cada vez más extendida entre los fabricantes chinos: ofrecer coches eléctricos de acceso con precios capaces de competir con modelos tradicionales de combustión. Los eléctricos chinos reducen el impacto de las subidas del petróleo La principal ventaja económica de esta transformación está relacionada con los costes de utilización. Mientras que los conductores de vehículos de combustión dependen directamente de los precios de la gasolina y el diésel, quienes utilizan coches eléctricos pueden sustituir ese gasto por consumo de electricidad.
Esta diferencia es especialmente importante cuando se producen tensiones en los mercados energéticos. Una subida del petróleo puede trasladarse rápidamente al precio de los carburantes, mientras que el coste de recorrer la misma distancia con un eléctrico depende de factores como la tarifa eléctrica, la eficiencia del automóvil y la posibilidad de cargar en casa. En España, donde una parte importante del petróleo consumido procede del exterior, una mayor penetración del vehículo eléctrico podría contribuir a reducir progresivamente la demanda de combustibles utilizados en el transporte por carretera. Sin embargo, el ahorro económico no es idéntico para todos los usuarios, especialmente para aquellos que dependen de puntos de recarga públicos con tarifas elevadas.
La expansión de los concesionarios BYD refleja el auge de los coches eléctricos chinos. El argumento de Dickman también contempla la competencia entre fabricantes. La llegada de eléctricos chinos más asequibles puede obligar a otras marcas a revisar sus precios y ampliar su oferta de modelos económicos. Si esa presión competitiva se mantiene, podría contribuir a moderar determinados costes asociados a la adquisición de automóviles.
No obstante, reducir los gastos de los conductores no significa necesariamente que la inflación general vaya a disminuir. El índice de precios depende de numerosos elementos, entre ellos la energía, la alimentación, los servicios y los costes de producción. Por ahora, no existe una estimación que permita atribuir a los coches eléctricos chinos una reducción concreta de la inflación en España o en el conjunto de la Unión Europea. El siguiente objetivo es electrificar el transporte de mercancías La transformación podría extenderse próximamente al transporte comercial.
Adam Triggs, cofundador de la consultora económica Mandala Partners, considera que los vehículos comerciales ligeros presentan condiciones cada vez más favorables para abandonar el diésel. En determinadas aplicaciones, sus costes totales de propiedad ya pueden competir con los de vehículos equivalentes de combustión. El experto apunta especialmente a las pequeñas furgonetas y vehículos de reparto que realizan trayectos urbanos frecuentes y previsibles. En estos casos, la posibilidad de recargar durante los periodos de inactividad y el menor gasto energético pueden compensar parte del desembolso inicial.
A medida que aumente su utilización, también podrían reducirse los costes asociados a la tecnología. La importancia económica de este cambio va más allá de las empresas de transporte. Los gastos de distribución influyen en el precio final de numerosos productos, desde los alimentos hasta los bienes de consumo. Por tanto, una reducción sostenida de los costes energéticos del transporte comercial podría ayudar a contener algunas de las presiones que terminan trasladándose a los consumidores.
No obstante, Triggs también considera que las administraciones pueden desempeñar un papel relevante durante los próximos años. Las ayudas destinadas a reducir la inversión inicial y el desarrollo de infraestructuras de recarga podrían facilitar la electrificación de las flotas comerciales hasta que el mercado alcance una escala suficiente para sostener su crecimiento. Temas BYD Coches Eléctricos