Banxico, cerca de la neutralidad monetaria; mercados anticipan estabilidad de tasas La inflación general de las cinco principales economías latinoamericanas con objetivos explícitos no ha registrado un aumento sostenido desde el pico de abril y mayo asociado al encarecimiento de la energía. El Banco de España ubica a México entre las economías latinoamericanas con una política monetaria más próxima a la neutralidad, con una tasa real ligeramente inferior al nivel neutral estimado. Al interior de un informe de economía latinoamericana del segundo semestre, señalaron que los bancos centrales de la región están respondiendo de forma diferenciada con una orientación todavía restrictiva en Brasil y Colombia, y más próximas a la neutralidad en Chile, México y Perú. Explicaron que pese a los recortes en la tasa que aplicó Brasil en el transcurso de los primeros nueve meses del año, su política monetaria sigue siendo restrictiva.
Banco de Brasil recortó 125 puntos base de la tasa en seis movimientos de 25 puntos base cada uno, para dejarla en 13.75% nominal. En contraste, el Banco de la República de Colombia incrementó la tasa en 300 puntos base, durante cuatro movimientos, que dejaron al rédito en 12.25 por ciento. En cambio, asentaron que Chile, México y Perú se situaron más cerca de la neutralidad según el diferencial entre la tasa de interes real y el neutral estimado. El Banco de México aplicó dos recortes en la tasa, de 25 puntos base cada uno para dejarla en 6.50 por ciento.
Opiniones contrastan Esta perspectiva sobre la política monetaria de Banco de México que muestra el Departamento de política monetaria y economía internacional del Banco de España contrasta con los matices expresados por integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico en la minuta de la decisión de septiembre. Un miembro sostuvo explícitamente que la postura monetaria continuará siendo restrictiva; otro advirtió que el efecto restrictivo de la postura previa se ha diluido, mientras que un tercero afirmó que las condiciones monetarias siguen imprimiendo un sesgo desinflacionario. También examina el tono de los comunicados de los bancos centrales mediante un indicador construido con modelos de lenguaje natural. Al comparar sus resultados con las expectativas de tasas implícitas en los mercados, el banco central de España encuentra correspondencia entre la comunicación de las autoridades monetarias y las previsiones de los inversionistas.
No obstante, advierte que esta relación no permite identificar, por sí sola, el efecto causal de los comunicados sobre las expectativas del mercado. Sobre México dijeron que las expectativas de mercado recabadas por el mismo banco central mexicano, apuntan a que la tasa de referencia permanecerá estable durante los próximos meses. Inflación de servicios, presionada El análisis monetario se produce en un entorno en el que la inflación general de las principales economías latinoamericanas se ha mantenido relativamente estable, pero identifica que persisten presiones en el componente subyacente, particularmente en los servicios. El Banco de España advierte que, pese a la moderación, los niveles de inflación siguen por encima de los rangos objetivo en casi todos los países de la región.
Señalan de hecho que la inflación general de las cinco principales economías latinoamericanas con objetivos explícitos no ha registrado un aumento sostenido desde el pico de abril y mayo asociado al encarecimiento de la energía. Sin embargo, la inflación subyacente, especialmente la de servicios, se mantiene relativamente elevada. La inflación de servicios en México se desaceleró en septiembre a 4.27% anual, desde 4.33% de agosto. Este indicador se ha mantenido fluctuando alrededor de 4% desde mayo del 2025.
Sin impacto aún en México del fenómeno “el Niño” El Banco de España advierte que el fenómeno de El Niño, previsto con intensidad elevada en la segunda mitad del 2026, elevará los riesgos inflacionarios en varias economías de Sudamérica, particularmente en Brasil, Chile, Colombia y Perú. Las alteraciones en las lluvias y las temperaturas podrían afectar la producción agrícola y la generación de electricidad, presionando los precios de los alimentos y reduciendo el crecimiento económico. El informe no identifica a México entre los países para los que anticipa efectos adversos por este fenómeno.