Escuchar noticia ▶ Escuchar ⏸ Pausar ■ Detener Velocidad 0,8× 1× 1,15× 1,3× Voz Seguir a FinanzasDigital en Google La suspensión de las máquinas fiscales y la reducción del registro de contribuyentes especiales abren la posibilidad de aliviar parte de la carga que enfrentan los comercios en Venezuela. Pero el efecto no será igual para todos: dependerá de si el negocio sale de la categoría de contribuyente especial, de los sistemas de facturación que se establezcan y de las obligaciones que mantenga ante el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat). La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció el miércoles la suspensión de la obligatoriedad de las máquinas fiscales y una depuración del registro de contribuyentes especiales, que pasó de más de 132.000 a 44.000. Sin embargo, Juan Korody, presidente de la Asociación Venezolana de Derecho Tributario (AVDT), advirtió que todavía es necesario conocer los detalles normativos de la medida.
Los anuncios apuntan a reducir obstáculos para los negocios, especialmente los pequeños y medianos, pero no significan que desaparezcan las obligaciones de facturar, declarar o pagar impuestos. ¿Qué significa salir de la categoría de contribuyente especial? La categoría de contribuyente especial identifica a personas y empresas que, por sus características y volumen de operaciones, reciben un tratamiento diferenciado de la administración tributaria. En Venezuela, esa condición implica obligaciones formales y materiales adicionales a las que corresponden a otros contribuyentes. Korody sostiene que esa clasificación se fue alejando de su propósito inicial.
En lugar de concentrarse en una atención especializada para quienes tienen mayor peso en la recaudación, afirma, el régimen terminó imponiendo cargas adicionales, incluidos tributos y deberes que no afectan de la misma manera a todos los contribuyentes. Para un comercio que salga de esa clasificación, el cambio podría representar menos obligaciones específicas del régimen especial. No significa, sin embargo, que quede exento de pagar impuestos ni de cumplir los deberes que le correspondan como contribuyente ordinario. Korody, en entrevista con el Circuito Éxitos, consideró positiva la revisión, aunque advierte que todavía faltan detalles sobre los criterios empleados para depurar el registro.
También cuestiona que los umbrales para entrar en la categoría sigan siendo bajos en relación con el volumen de operaciones de algunos negocios. En su opinión, aliviar las obligaciones de las empresas debe formar parte de una revisión más amplia de la carga fiscal, que contribuya a incentivar la inversión. Más leídas Tasa de Cambio BCV 22 de octubre de 2026: 884,7496 Bs/USD (+0,1532%) Pensionados reciben Ingreso Integral equivalente a 69 dólares Gobierno depura lista de contribuyentes especiales de 132.000 a 44.000 ¿Incentivo a la formalización? Las máquinas fiscales se utilizan para registrar las ventas de comercios al detal y establecimientos como restaurantes.
Esa información sirve para respaldar los libros de venta y las operaciones relacionadas con el impuesto al valor agregado (IVA) y otros deberes tributarios. Korody señala que la compra de estos equipos representaba un desembolso importante para quienes iniciaban una actividad comercial. Según su estimación, una máquina puede costar entre 3.000 y 10.000 dólares, por lo que un negocio que necesita varios equipos debe asumir una inversión considerable antes de comenzar a operar. Eliminar la obligatoriedad puede reducir esa barrera, en particular para pequeños comercios y emprendimientos que buscan formalizarse.
El objetivo, explica el abogado, no debe ser que los negocios dejen de registrar sus ventas, sino que el costo de cumplir con las normas no se convierta en un obstáculo para entrar en la economía formal. Una posible alternativa sería utilizar una aplicación gratuita del Seniat, mencionada por las autoridades, aunque Korody advierte que es necesario conocer cómo funcionaría y qué requisitos tendrá. Mientras no se publiquen las especificaciones correspondientes, no conviene dar por hecho que la aplicación sustituirá de inmediato todos los usos y funciones de las máquinas fiscales. Para el presidente de la AVDT, la depuración del registro y la suspensión de las máquinas fiscales son un comienzo favorable, pero deben formar parte de una política tributaria más amplia.
La prueba será si la simplificación reduce los costos de cumplir con el fisco sin crear incertidumbre sobre cómo deben facturar y declarar los comercios.