Han pasado trece años desde que la primera etapa de José Mourinho en el Real Madrid se dio por finalizada, con un balance de una Copa del Rey, una Liga y una Supercopa para el club blanco, frente a dos Ligas, una Champions, dos Supercopas de España, una Copa del Rey, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubs por parte del Barcelona durante su estancia, que sirvió para sembrar más hostilidad que fútbol. Ha regresado en una situación similar, después de dos años en blanco de su club frente a dos Ligas, una Copa del Rey y dos Supercopas de España del equipo de Flick. En las semanas previas al primer Clásico de la temporada ya ha ido caldeando el ambiente y estableciendo un relato victimista y demagógico. No viene de nuevo.
Indudablemente, el punto álgido de la tensión entre Mourinho y el Barça llegó cuando fichó por el Madrid, pero ya en el primer cruce de caminos entre ambos saltaron chispas, en las eliminatorias entre el Barça y el Chelsea y posteriormente en la semifinal Inter-Barça, promovidas por el portugués, que siempre se tomó ganar al club azulgrana como un desafío personal. El listado de episodios En octavos de final de la Champions 2004-05 llegó el primer encontronazo de Mourinho con el Barcelona. Tras el 2-1 de la ida, con remontada del Barcelona después de que Drogba fuese expulsado por dos amarillas, Mourinho se plantó en rueda de prensa y acusó a Rijkaard de haber ido al vestuario del árbitro, Anders Frisk, a intimidarle. En la vuelta, clasificación del Chelsea con gol ilegal de Terry (falta clamorosa de Carvalho a Valdés) y a los pocos meses, las amenazas de seguidores del Chelsea forzaron a Frisk a dejar el arbitraje.
Al año siguiente, tras una serie de entradas escalofriantes de Del Horno a Messi, con roja al vasco, Mourinho acusó a Leo de hacer “teatro del bueno”. No fue menos la etapa de Mou en el Inter: atraco en la ida de su paisano Olegario Benquerença y festejo desmesurado del técnico en la vuelta, castigado con la puesta en marcha de los aspersores por parte del Barça, en el Camp Nou. A pesar de todo lo anterior, nada como los episodios de tensión e incluso violencia vividos entre 2010 y 2013, durante la primera etapa de Mourinho en el Madrid. La lista es inacabable, desde recitar una lista de árbitros que supuestamente favorecieron al Barcelona hasta asegurar que “me daría vergüenza ganar como Guardiola”, que le dio un repaso en sala de prensa en la previa de la semifinal de Champions 2010-11.
Está el episodio, triste, de verle esperando al árbitro en el túnel del Camp Nou, o el muy lamentable dedazo en el ojo a Tito Vilanova, el cénit de sus episodios vergonzosos. Sin olvidar exhibiciones de violencia, consentida por los árbitros, de sus jugadores, especialmente sobre Messi (Ramos, Alonso, Carvalho, Arbeloa, Marcelo, Pepe sobre todo...), situaciones para las que prepara el relato. Ahora ya ha empezado, con el Gato y con los horarios de los partidos. Trabajo extra para Flick: morderse la lengua ante las provocaciones.