Bloomberg — Durante gran parte de este año, los bonos del Tesoro han ofrecido a los inversores muy poca de su protección habitual cuando las acciones tecnológicas han sufrido caídas. Esta semana, esa función se ha recuperado con fuerza. Un indicador de la relación inversa entre los bonos del Estado de Estados Unidos y las acciones centradas en la inteligencia artificial se ha fortalecido hasta alcanzar niveles que no se veían desde hace un año. Es una señal de que la creciente ola de ventas en el sector tecnológico está llevando a los inversores de vuelta a los bonos en busca de seguridad, reactivando así su función de refugio, que se había desvanecido a medida que las preocupaciones por la inflación y el aumento de las tasas de interés lastraban a los bonos del Tesoro.
Ver más: Ya no es solo el petróleo o la Fed: la IA ahora mueve al dólar y los bonos Este cambio viene impulsado por las preocupaciones sobre la sostenibilidad y la rentabilidad final de la inversión en inteligencia artificial, que han provocado la caída de las acciones tecnológicas. Dichas preocupaciones también se están extendiendo a las perspectivas económicas generales, lo que lleva a los operadores a rebajar sus expectativas respecto a una nueva subida de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal este año. “Los bonos están —¡qué sorpresa!— volviendo a funcionar como su cobertura", escribió en una nota Charlie McElligott, estratega de activos cruzados de Nomura Holdings Inc. “El mercado parece estar reevaluando en tiempo real las probabilidades de un “miedo al crecimiento” en EE.UU. a raíz del reajuste de la IA". Los bonos del Tesoro registraron el jueves su mejor jornada en más de un año, con caídas en los rendimientos a corto plazo de hasta 20 puntos básicos. Este movimiento se produjo a medida que se desmoronaba la tendencia alcista impulsada por la IA, y el Nasdaq 100 y el Índice de Semiconductores de Filadelfia registraron sus mayores caídas desde junio.
La agitación de los mercados en Francia y las renovadas tensiones en Medio Oriente también impulsaron a los inversores inquietos hacia la deuda pública estadounidense, y el repunte se mantuvo incluso cuando los futuros del crudo Brent superaron los US$113 por barril tras los mortíferos atentados en Arabia Saudita. El viernes, los bonos del Tesoro cedieron parte de las ganancias del día anterior, a medida que las acciones tecnológicas estadounidenses y los bonos franceses se estabilizaban, y los precios del petróleo continuaban su subida. El Brent superó los US$115 por primera vez desde abril, y los futuros del crudo de referencia estadounidense West Texas Intermediate subieron más de un 3%, superando los US$102. Los rendimientos en todos los plazos subieron entre tres y cuatro puntos básicos, lo que mermó las ganancias semanales del mercado.
El rendimiento a 10 años se mantuvo justo por debajo del 5%, nivel por debajo del cual cerró el jueves por primera vez desde el 22 de septiembre. Al mismo tiempo, los operadores restablecieron parcialmente sus apuestas por un mayor endurecimiento de la política monetaria de la Fed, que se vieron gravemente afectadas el jueves. Los contratos de tasas de interés a corto plazo con vencimiento el próximo año siguen descontando plenamente dos subidas de un cuarto de punto. El mes pasado, llegaron a descontar brevemente un punto porcentual completo de endurecimiento.
De cara a la próxima decisión de la Fed sobre las tasas de interés, prevista para el 28 de octubre, los contratos descuentan menos de cinco puntos básicos de endurecimiento, lo que equivale a menos del 15% de una subida de un cuarto de punto. Esos mismos contratos descuentaron brevemente más de la mitad de una subida de tasas tras la publicación, el 14 de octubre, de los datos de precios al consumo de septiembre, que mostraban una inflación persistente. Una subida de tasas antes de que finalice este año —que tendría lugar el 9 de diciembre— estaba totalmente descontada hasta el jueves. ¿Qué factores están respaldando a los bonos del Tesoro? Al ser el mercado de bonos del Estado más grande y con mayor liquidez del mundo, los bonos del Tesoro han sido tradicionalmente un refugio natural para los inversores en períodos de tensión.
Sin embargo, ese papel se ha debilitado en los últimos años, ya que la inflación persistente, el elevado endeudamiento público y la incertidumbre política han llevado a los inversores a exigir una mayor compensación —mayores rendimientos— para mantener la deuda estadounidense. Craig Veysey, de Guinness Global Investors, afirmó que el reciente movimiento supuso un “punto de inflexión” para los inversores en bonos, ya que los bonos del Tesoro volvían a comportarse como un activo defensivo, en lugar de limitarse a seguir el mismo rumbo que las acciones. Asimismo, señaló la reciente racha de datos estadounidenses menos favorables —entre los que se incluyen una menor confianza de los consumidores, un crecimiento lento del empleo y una fuerte caída de las ventas de viviendas pendientes— como indicios de que los rendimientos más elevados están empezando a ralentizar la economía, una dinámica que, en su opinión, podría seguir respaldando a los bonos. “Si los inversores empiezan a preocuparse por la posibilidad de que entremos en una recesión, en lugar de en un auge de la IA, entonces podríamos ver cómo los bonos comienzan a obtener un rendimiento bastante significativo”, afirmó Veysey. Si bien los recientes movimientos del mercado sugieren que los bonos del Tesoro están recuperando su condición de valor refugio, el debate más amplio sobre lo que la IA supone para los bonos estadounidenses está lejos de haberse zanjado.
Algunos inversores sostienen que las ganancias de productividad resultarán desinflacionistas y permitirán que bajen las tasas de interés, mientras que otros consideran que un crecimiento más sólido y un amplio gasto en inversión mantendrán los rendimientos en niveles elevados. “El mercado ha recibido un doble golpe: el aumento del precio del petróleo y una liquidación generalizada en el sector de la IA”, afirmó Chris Weston, director de investigación de Pepperstone Group Ltd. “El daño técnico es real y se está consolidando un posicionamiento defensivo”. -Con la colaboración de Jasmine Ng y Liau Y-Sing. Lea más en Bloomberg.com