El calefactor cerámico de Lidl para no pasar frio: tiene dos niveles y se apaga solo

El calefactor cerámico de Lidl para no pasar frio: tiene dos niveles y se apaga solo

Lidl suma a su sección de bazar, a partir del próximo lunes 26 de octubre, un calefactor cerámico de pared firmado por Tronic pensado para calentar rápido el baño o el dormitorio sin complicaciones. Su formato de pared libera por completo el espacio de suelo en estancias pequeñas, algo que se agradece sobre todo en baños reducidos donde cada centímetro cuenta. El aparato llega con formato tipo split, de 50 x 17 x 11 centímetros, y se fija a la pared sin estorbar el paso. Incorpora una pantalla LED frontal que muestra la temperatura y se maneja con un mando a distancia, así que puedes encenderlo, apagarlo o programarlo sin levantarte de la cama ni salir de la ducha.

Cuenta con dos potencias (1.150 y 2.000 W) y también funciona como ventilador cuando el frío ya no es el problema. ¿Cuándo llega a Lidl el calefactor Tronic y qué precio tiene? El calefactor cerámico de pared de Tronic estará disponible en la sección de bazar de Lidl desde el lunes 26 de octubre. El precio que figura en el folleto de bazar de la cadena es de 29,99 euros, una cifra baja para un aparato con mando a distancia y pantalla propia. El material disponible no aclara si el modelo se podrá reservar o comprar también a través de la tienda online de Lidl, así que si te interesa, lo más seguro es acudir a tu supermercado habitual nada más abrir el lunes.

Las ofertas de bazar suelen tener unidades limitadas por tienda, y este tipo de artículos de temporada tiende a agotarse rápido en los primeros días. El lanzamiento se suma a una rotación de novedades que Lidl renueva casi cada semana en su sección de bazar: a principios de octubre la cadena ya había incorporado un microondas compacto por 39,99 euros y, días después, una solución de almacenaje por 11,99 euros pensada también para espacios reducidos. El calefactor es de tipo split, pantalla LED y mando a distancia La tecnología cerámica del aparato genera un calor envolvente de forma casi inmediata, algo que se nota especialmente al entrar en un baño frío antes de ducharte. Las dos potencias, 1.150 y 2.000 vatios, permiten ajustar el nivel de calor según lo frío que esté el día, sin necesidad de encender siempre el modo más intenso.

El mando a distancia es uno de sus puntos fuertes frente a los calefactores portátiles tradicionales, que normalmente solo se manejan con botones físicos en el propio cuerpo del aparato. Aquí puedes apagarlo desde la cama al notar que la habitación ya está a buena temperatura, o encenderlo desde la ducha sin mojarte las manos. La pantalla LED frontal, por su parte, muestra en todo momento la temperatura, así sabes exactamente cuánto calor estás generando sin tener que adivinarlo. Al quedar fijado en la pared, el calefactor también deja libre el suelo del baño para toallas, báscula o cualquier otro elemento, algo que no ocurre con los calefactores de pie tradicionales. ¿En qué estancias rinde mejor este calefactor cerámico?

Este modelo está pensado para calentar rápido espacios reducidos, no para sustituir la calefacción central de una casa. Su uso más lógico es el baño, justo antes de ducharte, o un dormitorio pequeño durante las noches más frías del invierno. Si lo que buscas es calentar un salón grande o una estancia abierta, este calefactor se queda corto: no está diseñado como sistema principal de calefacción y su rendimiento cae en espacios amplios. El material no detalla el grado de protección frente al agua del aparato, así que si piensas instalarlo muy cerca de la ducha o la bañera, es aconsejable revisar la ficha técnica del fabricante antes de hacer los taladros.

Lidl recomienda explícitamente este calefactor para calentar el baño de forma rápida antes de meterte en la ducha los días más fríos, y desaconseja su compra si lo que necesitas es un sistema de calefacción principal para salones de gran superficie. Instalación con taladro y el gasto de su potencia máxima A diferencia de los calefactores portátiles que solo necesitas enchufar, este modelo de pared exige taladrar la superficie elegida para fijarlo de forma segura. No es un aparato de usar y guardar: una vez instalado, se queda ahí de forma fija. En cuanto al consumo, usar el calefactor de forma continuada a su potencia máxima de 2.000 W equivale a 2 kWh por cada hora de funcionamiento, un dato que conviene tener presente si lo vas a dejar encendido varias horas seguidas.

El modo de 1.150 W permite moderar ese gasto en los días en los que el frío aprieta menos, sin perder la rapidez de calentamiento que ofrece la tecnología cerámica. La fijación a la pared implica un único taladro por soporte, una tarea asequible para cualquier persona con herramientas básicas, siempre que la superficie elegida soporte bien el peso del aparato y permita pasar el cable hasta el enchufe más cercano.

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