Análisis de Call of Duty Modern Warfare 4: el juego que recupera el pulso de una saga en su momento más oscuro

Análisis de Call of Duty Modern Warfare 4: el juego que recupera el pulso de una saga en su momento más oscuro

Análisis y opinión de Call of Duty Modern Warfare 4, la mejor entrega de la saga en años. Activision recupera el pulso de su franquicia estrella. No hay nada como que el abismo te mire a los ojos para entender lo que puedes perder. Una mirada más oscura que la de Ghost se había posado sobre Call of Duty Modern Warfare 4.

No obstante, la saga de Activision ha buscado la luz junto antes de morir para hacer lo que mejor se le daba. En este análisis de Call of Duty Modern Warfare 4 (también puedes echar una ojeada al análisis especializado de la versión de Nintendo Switch 2) te cuento la valoración final con nota de una entrega que se establece muy por encima de anteriores juegos como Call of Duty Modern Warfare 3 o Black Ops 7. Lo que aquí tenemos en un notable título. Tras entregas pasadas desastrosas o un tibio Call of Duty Black Ops 6 había llegado el momento de reaccionar y Activision ha puesto al mando de la operación más importante de la saga a su soldado estrella, Infinity Ward, que recupera el pulso de la franquicia con tino y saber hacer. - La campaña de Call of Duty Modern Warfare 4: aroma a tiempos mejores - El multijugador de Call of Duty Modern Warfare 4: listo para la batalla - El modo DMZ de Call of Duty Modern Warfare 4: la novedad de la saga - La opinión de Hobby Consolas sobre Call of Duty Modern Warfare 4 - Nota: lo mejor y lo peor de Call of Duty Modern Warfare 4 La campaña de Call of Duty Modern Warfare 4 son los primeros brotes verdes que vemos en años La campaña de Call of Duty Modern Warfare 4 es lo mejor que le ha pasado a la franquicia desde el lanzamiento de Call of Duty Modern Warfare (2019) y sirve como primer plato de un juego que, visto lo visto, apunta fuerte (aunque habrá que esperar para ver DMZ y el modo multijugador).

Cuando me puse a los mandos para esta nueva campaña sabía que me podía encontrar ante esta guerra de Corea: el discurso propagandista probélico yankee, gráficos de "aupa", momentos espectaculares muy "blockbuster" y tiroteos constantes. Todo eso está ahí, pero lo que no me esperaba era dar con un diseño de misiones extremadamente variado, un gran ritmo, con el rápido cierre de las pobres tramas abiertas de pasados MW y la incorporación de dos nuevos conflictos y un gran tratamiento cinematográfico. En las 5-6 horas que se tarda en completar la campaña, te encuentras comprando fideos en un 7-Eleven coreano, controlando a un soldado del otro bando, retomando la caza de John Price como si fuera John Wick, participando en un desembarco a lo "playa de Normandía" o disfrutando de una misión táctica con toques a "Haciendo limpieza" de Modern Warfare. Esa variedad es consecuencia de la buena decisión tomada por Infinity Ward al romper esta campaña en dos.

Por un lado, nos ponemos en la piel del joven soldado surcoreano, Park. En sus botas presenciamos la invasión de Corea del Norte a su vecina y asistiremos a una ficticia guerra que, sorprendentemente, no muchos han adaptado en el cine o videojuego. En esta primera vertiente es donde vemos los momentos más fastuosos y bélicos; la guerra moderna llevada a un nuevo campo de batalla y con ella el ya trillado mensaje en donde a Estados Unidos primero se la pone como la víctima y luego como salvadora, mientras que aprovecha para meter su mensaje ideológico (a veces de forma tan evidente que es hasta adorable). Entrelazada con este conflicto está la segunda trama, más centrada en las grandes caras de la saga.

Volvemos a convertirnos en John Price, que ahora va por libre para llevar a buen puerto su venganza: acabar con el Arquero (Mads Mikkelsen) y así poner fin a años de bandazos. Ahora al margen de la Task Force 141, Price es como un perro salvaje que se aliará con el enemigo para alcanzar su preciado fin. Eso nos lleva a lo que todo fan de la saga espera, el enfrentamiento entre el capitán y el carismático Ghost en una serie de misiones por todo el globo que tienen mucho de combate urbano y de cine de operaciones especiales. Con esto en la mano, Modern Warfare 4 establece dos escenarios, dos planteamientos que van alternándose para desarrollar un ritmo envidiable, con misiones cortas lineales muy inspiradas, en la gran mayoría de casos, que son engalanadas con cinemáticas excelentes en lo que a recursos audiovisuales se refiere, con tiros de cámara y planos sensacionales apoyados en una parcela gráfica y técnica puntera dentro de la saga.

Eso sí, a nivel jugable, nada sorprende a estas alturas. El diseño de escenarios es simplón, el sigilo también y apenas hay nuevas mecánicas que ofrecer, pese a que sea tremendamente divertido despejar estancias cerradas o liarse a golpes con un nuevo sistema de lucha cuerpo a cuerpo, sencillo en cuanto a control, pero vistoso, inmersivo y visceral en pantalla. Lo que me ha convencido sin reservas es el refinado sistema de desplazamiento, que recuerda al de la entrega de 2019. Nos movemos ágilmente, pero es más pesado y terrenal.

No vamos de aquí allá como pollos sin cabeza, sino que hay que medir bien las coberturas y esquinas. Es cierto que esta campaña no alcanza la categoría de "memorable" debido a algunos errores. Empezando por el gran damnificado por la decisión de dividir la trama en dos frentes, la figura del villano al que da vida Mads Mikkelsen. Su escaso tiempo en pantalla le acaba pasando factura.

Tiene potencial, especialmente al conectarlo con todo lo que pasa en Corea, pero está desaparecido en combate durante el 80% de la trama. Además, la campaña tiene un ligero traspie en cuanto a ritmo en su ecuador cuando... una vez más, Activision insiste en meternos la indigesta formula Warzone por el gaznate (como lo que hemos padecido en las últimas campañas de la saga). Por suerte, esta misión se puede abreviar y su mapa abierto ofrece algún que otro aliciente más inspirado. Por otra parte, los tramos en donde se ataca a Corea del Norte intentan desesperadamente apelar a esa faceta desagradable de la saga que vimos con escenas como "Nada de ruso" o el atentado de Londres en el Modern Warfare 3 de 2011 (filtro gris tristón incluido), pero creo que ese predecible mensaje podría haberse ignorado con el fin de profundizar más en el conflicto entre Price y Ghost, que se siente demasiado breve.

Tampoco son muy creíbles las bases en las que se apoya la guerra de Corea. Ya se ha intentado demostrar que Estados Unidos (y sus aliados) "nunca" empiezan una guerra, pero si la acaban. Y esta, en concreto, se termina demasiado rápido, sin llegar nunca a tomar una profundidad realista. Pasa lo mismo que con Battlefield 6.

Las bases para ilustrar un posible conflicto real están ahí, pero la ejecución es demasiado superficial porque se trata de imponer una visión demasiado sesgada y encorsetada, un mensaje que impide mostrar lo terrible que es una guerra al estar destinado a servir como panfleto político y de reclutamiento, una vez más. No obstante, si hacemos como la saga, ir a lo simple y primario, lo que nos queda es una campaña disfrutona a los mandos, que encuentra su ritmo tras los tropiezos de pasadas entregas. Un gran tanto para ir empezando. El multijugador de Modern Warfare 4: más de lo mismo, pero con sustancia y peso Todos los años nos llega un modo multijugador que es lo que suele salvar cada entrega.

Al llegar a la modalidad que hizo de Call of Duty el coloso que lleva décadas siendo parecemos entrar en el "Día de la Marmota". Básicamente, volvemos a tener más de lo mismo. Sin embargo... con MW4 he tenido sensaciones mucho más positivas que con anteriores juegos. Hablar de "sensaciones" es algo tremendamente subjetivo, pero lo cierto es que hay varios aspectos que señalan que el modo multijugador de Modern Warfare 4 tiene sustancia y cierto carisma que no tenían otras entregas.

Lo primero que hay que señalar como positivo es la variedad de modos. Al plantel habitual de modos se unen Kill Block, 10 contra 10 por rondas en el que cada partida es diferente al cambiar el mapa; Primera línea, que cuenta con puntos de respawn fijos y un duelo a muerte que es, básicamente, un Counter Strike. Además, también se añade Guerra Terrestre o Hackeo. Opciones no faltan y algunas renuevan mucho la experiencia.

Una experiencia de juego que tiene un corte muy tradicional. Ni omnimovimientos, ni saltos en pared, ni "tonterías". El desplazamiento de MW4 es rápido, pero se siente más terrenal y realista. El esprint táctico se limita a una ventaja de campo, los deslizamientos a velocidades desquiciantes no son tan importantes y todo gana más peso.

El ritmo de las partidas sigue siendo acelerado, pero es cierto que he notado ajustes respecto a la beta. El principal es que el time to kill ha aumentado ligeramente. Todo un acierto, especialmente porque el manejo de las armas es fantástico gracias a esa balística realista que se ha implementado, con ligeros bamboleos automáticos al realizar giros o al salir de coberturas. También el apuntado sobre la cadera se siente mejor.

Las armas se sienten bien y que se puedan personalizar con accesorios definitivos te fuerza a exprimirlas al máximo mientras te aprendes unos mapas que están a años luz de ser los mejores de la saga, pero que, sorprendentemente, cumplen de forma notable apelando a clásicos de la franquicia como Hijacked, Summit, Firing Range y Highrise. El modo DMZ de Modern Warfare 4: extraction shooter warzonificado Por fin... Call of Duty tiene un buen extraction shooter. Tras intentos pasados asociados a la marca Modern Warfare, Infinity Ward ha conseguido traer un modo competitivo y cooperativo completo.

Adoro los extraction shooters y no me escondo al decir que lo que más me gustó de Modern Warfare 3 fueron esos zombies que contaban con sistemas cercanos a esta modalidad de shooter. Así que poder experimentar un modo hecho y derecho ha sido toda una alegría. DMZ tiene sus propias reglas. El modo está bien construido en torno a unos sistemas bastante más accesibles que juegos como Marathon, Escape from Tarkov o incluso Arc Raiders, dado que los jugadores de la saga buscan algo más rápido y casual, lo que le dota de una identidad propia.

Un rasgo de esa mayor simplicidad es que el looteo no es tan importante. Personalmente, prefiero una mayor complejidad, pero lo que ofrece este DMZ tiene una razón de ser justificada. Es ágil, fresco, variado y te permite jugar de diferentes maneras gracias a sus operaciones especiales dinámicas (objetivos con más "chicha" de lo esperado) o sus misiones narrativas que vinculan este modo a la campaña de una notable manera. Gracias a Hajin, mapa que va evolucionando poco a poco, no tardas en meterte en la propuesta de supervivencia.

Es el jugador quien decide hasta qué punto quiere "embarrarse" en cada partida. La IA suele poner las cosas difíciles, hay mecánicas más punitivas (como el uso de vendas) y los peligros abundan a cada paso. Aún así, la sensación de vulnerabilidad no está tan bien trabajada como en otros juegos del género. Como extraction más casual, DMZ destaca, aunque, es cierto que le falta algo de originalidad.

No hay nada demasiado sorprendente porque el gameplay coge de aquí y de allá de los acercamientos pasados de la saga y la movilidad y el tipo de PvP están muy "warzonificados" (uso de placas, esprint táctico, uso de vehículos, etc), lo que le resta identidad. Última batalla Numerosas entregas fallidas habían derribado a la saga. Sin embargo, como si estuviera en esa "última batalla" (esa desquiciante ventaja de pasados juegos), Call of Duty ha disparado con precisión antes de morir. En el momento más oscuro para la saga de Activision, Infinity Ward se pone las gafas de visión nocturna para llevar a cabo una gran operación de rescate.

No ha sido la más limpia, pero Modern Warfare 4 ha salvado COD. Apelando a las campañas de altos vuelos de la era dorada, reconstruyendo los aciertos del Modern Warfare de 2019, brindando un multijugador bien estructurado y añadiendo un modo distintivo como DMZ, este nuevo Call of Duty es esa última bala en la recámara que logra acertar en el objetivo. Valoración Nota 85 Call of Duty Modern Warfare 4 acude al rescate de la franquicia en sus peores momentos. Una campaña que apela a la era dorada, un multijugador pulido y un DMZ que aporta frescura logran formar el mejor escuadrón visto en la saga desde 2019.

Lo mejor Una campaña cambiante y con un gran ritmo. El gunplay y el movimiento del modo multijugador. La gran variedad que hay en todos sus modos de juego. Lo peor El multijugador sigue padeciendo el cansancio y monotonía habitual que arrastra la saga en cada entrega.

DMZ está un paso por detrás de otros extraction shooters más complejos. Plataforma comentada: Ps5 Lanzamiento 23-10-2026 Género Shooter Compañía Infinity Ward Pegi 18 Número de jugadores 1-12 Multijugador Sí Idioma de los textos Español Idioma del audio Español Idioma de los subtítulos Español

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