El Parque Nacional Iguazú , situado en la frontera entre Argentina y Brasil, clausuró este lunes dos de sus circuitos después de registrar un caudal sin precedentes en el transcurso de este año. El volumen de agua alcanzó los 17.700 metros cúbicos por segundo en las cataratas, casi doce veces por encima del promedio. La empresa concesionaria Iguazú Argentina informó de que permanecen cerrados el circuito superior y el acceso a la Garganta del Diablo, dentro del área de cataratas. Por el área cataratas, está cerrado el circuito superior y la Garganta del Diablo La crecida se atribuye a las fuertes precipitaciones registradas en territorio brasileño.
Según la empresa energética del estado de Paraná, Copel, el nivel del río Iguazú pasó de 3,5 a 5,4 metros en la zona de las Cataratas del Iguazú. Restricciones también en el lado brasileño En el lado brasileño también se cerraron varios pasos y espacios del complejo. Entre ellos figura la pasarela de las cataratas, cuyas barandas fueron desmontadas de forma preventiva. Asimismo, se clausuraron el circuito de São João y el Espacio Usina.
La elevación del nivel del río provocó además el cierre de los caminos del Poço Preto y las Bananeiras, así como del sendero de Canafístula. Las pasarelas de las cataratas serán reabiertas cuando el caudal quede por debajo de los 8.500 metros cúbicos por segundo Las pasarelas, reconocidas como Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO , permanecerán cerradas hasta que el volumen de agua descienda por debajo de ese umbral. Desmontaje preventivo ante la crecida Para evitar daños materiales severos, en agosto comenzó el desmontaje preventivo de la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo, en el lado argentino de las cataratas. Las crecidas del río Iguazú ya han obligado en otras ocasiones a cerrar partes del complejo.
Durante la temporada alta, el parque recibe entre 4.000 y 6.400 turistas diarios . En 2025 registró 1,5 millones de visitantes . El antecedente de 2023 Las autoridades ambientales buscan evitar que se repita el desastre ocurrido en 2023, cuando un flujo superior a los 20.000 metros cúbicos por segundo destruyó más de la mitad de la pasarela de la Garganta del Diablo. Un año antes de ese episodio, otra crecida de magnitud similar ya había provocado daños estructurales que exigieron una extensa recuperación del complejo.
Un flujo superior a los 20.000 metros cúbicos por segundo destruyó más de la mitad de la pasarela de la Garganta del Diablo El Niño altera las precipitaciones La crecida inusitada del caudal del río Iguazú se atribuye al fenómeno climático El Niño . Este fenómeno puede generar durante estas semanas una variación significativa de las condiciones atmosféricas en la Cordillera de los Andes, en la frontera entre Argentina y Chile. Esos cambios pueden modificar el régimen de precipitaciones, las temperaturas y las nevadas. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EEUU, conocida por sus siglas en inglés como NOAA, advirtió de que El Niño puede alcanzar la categoría de “muy fuerte” entre octubre y diciembre .
La evolución del caudal determinará la reapertura de los circuitos y pasarelas clausurados, mientras las autoridades mantienen las medidas preventivas para proteger a los visitantes y evitar nuevos daños en la infraestructura del parque.