En declaraciones a Prensa Latina, el director del Centro de Investigación en Derecho y Política Pública Latinoamericana de la Universidad de Política y Derecho de China afirmó que los desaciertos de Washington responden a una interpretación equivocada de la realidad cubana y del contexto internacional. En primer lugar, señaló que Estados Unidos ha subestimado la capacidad de resistencia de Cuba al considerar que la presión económica y la escasez de bienes provocarían inestabilidad y un cambio de gobierno. A su juicio, las sanciones durante más de seis décadas no han logrado quebrar la voluntad de defender la soberanía nacional y, en determinadas circunstancias, han reforzado la cohesión entre el Gobierno y la población cubana. Pan Deng también apuntó que Washington no ha comprendido las transformaciones políticas de América Latina. «Estados Unidos sigue aferrado a la obsoleta mentalidad de “patio trasero”, impulsando el nuevo Monroeísmo, tratando a América Latina como su zona de influencia y a Cuba como una espina que debe arrancar», subrayó.
En su opinión, cuanto más utiliza Washington la coerción para obligar a los países latinoamericanos a tomar partido, «más claros se vuelven estos países y más firmemente defienden su soberanía». Como tercer error, Pan consideró que el país norteamericano ha malinterpretado la voluntad mayoritaria de la comunidad internacional. Recordó que pese a sus presiones, el rechazo mayoritario se ha expresado durante años en la Asamblea General de las Naciones Unidas contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la isla. «Su obstinación solo agota continuamente su credibilidad internacional y le coloca en una posición de aislamiento internacional», apuntó. En cuarto lugar, el académico cuestionó la eficacia de las sanciones unilaterales, pues, según explicó, estas alteran las relaciones comerciales y energéticas, perjudican a empresas de terceros países y limitan las oportunidades de las propias compañías estadounidenses.
Pan Deng afirmó que esas medidas no resuelven las diferencias políticas, sino que generan antagonismos y agravan las crisis. Las declaraciones se producen en un contexto de nuevas deliberaciones en Naciones Unidas sobre el bloqueo contra Cuba, asunto en el que China ha reiterado su oposición a las medidas coercitivas unilaterales. El representante permanente de Beijing ante la ONU, Fu Cong, instó la víspera a Estados Unidos a poner fin al bloqueo y afirmó que el futuro de Cuba debe ser decidido exclusivamente por su pueblo. El diplomático confirmó el voto favorable de China al proyecto de resolución cubano y llamó a la comunidad internacional a exigir el levantamiento de las sanciones contra la isla, incluidas las secundarias, así como su retirada de la lista estadounidense de países que supuestamente patrocinan el terrorismo. ro/idm