'Leviticus' es una película de terror queer con un mensaje muy poderoso, pero se queda a medio gas. Quiere ser inquietante, pero le sobra solemnidad

'Leviticus' es una película de terror queer con un mensaje muy poderoso, pero se queda a medio gas. Quiere ser inquietante, pero le sobra solemnidad

El terror y las historias queer llevan años encontrando puntos en común en el cine, pero no siempre es fácil equilibrar el horror sobrenatural con los conflictos personales que dan sentido a una película. El último ejemplo es ' Leviticus ', el debut del guionista y director Adrian Chiarella , que parte de una premisa que combina ambos elementos para hablar de la homofobia, la represión y las consecuencias de intentar borrar la identidad de una persona. Protagonizada por Joe Bird y Stacy Clausen , la película construye una historia de amor atravesada por una amenaza sobrenatural y ambientada en los paisajes industriales de Australia. Su propuesta tiene ideas interesantes, algunas secuencias de terror muy logradas y dos interpretaciones que merecen su reconocimiento, pero no termina de exprimir todo su potencial.

Se estrena en cines el 30 de octubre . Un mensaje poderoso Uno de los aspectos más interesantes de 'Leviticus' es su aproximación a la homofobia y a la represión de la identidad queer . La película plantea el horror de vivir en un entorno que pretende negar quién eres y las consecuencias de intentar sofocar el deseo. Sin embargo, su tono excesivamente solemne termina restándole fuerza a algunas de sus ideas.

Aunque el vínculo entre los protagonistas transmite un dolor genuino, la forma de expresar su amor se queda en un terreno demasiado contenido para una historia que habla precisamente de la represión. No se trataba de incluir escenas sexuales explícitas, sino de mostrar con más intensidad aquello que los personajes luchan por conservar y que el mundo a su alrededor pretende arrebatarles. Por otra parte, la película también recuerda inevitablemente a 'It Follows', desde sus paisajes industriales hasta la aparición de entidades sobrenaturales y la manera en que el deseo se convierte en una amenaza . El problema no es que comparta elementos con otras obras del género, sino que no consigue darles una personalidad propia y algunas decisiones narrativas le restan eficacia a una premisa que podría haber sido mucho más aterradora.

Creo que hay una película más sólida escondida dentro de 'Leviticus', una que habría necesitado simplificar y pulir sus ideas y hacer que destaquen mejor sus virtudes. Pero es una pena que quede oculta bajo la superficie. En Espinof El tropo 'Bury Your Gays' les arrebató a las personas queer el derecho a tener un final feliz y convirtió la representación LGTBIQ+ en una tragedia sistemática Si tuviera que destacar algo de ella, creo que entre sus mejores momentos están algunos de los sustos, que aprovechan la sencillez y la puesta en escena para crear imágenes perturbadoras. Como, por ejemplo, la secuencia nocturna en l a gasolinera , en la que un personaje es arrastrado hacia la oscuridad por una fuerza invisible mientras pide ayuda y otra persona contempla la escena desde el interior.

Sin recurrir a la violencia explícita, el momento construye una sensación de indefensión que conecta muy bien con la historia. Hay pocos sustos y no siempre funcionan, pero este demuestra que Chiarella sabe manejar la tensión cuando no sobreexplica lo que está ocurriendo. Una historia de amor marcada por el miedo Pero, si hay algo que destaca por encima de las limitaciones del guion, creo que son las interpretaciones de Joe Bird y Stacy Clausen . La relación entre sus personajes funciona mejor como una historia de amor trágica que como una de terror.

Algunas de sus interacciones pueden parecer ingenuas, especialmente cuando recurren al conocido esquema de discutir para después besarse, pero ambos actores aportan una sensibilidad que hace que todo parezca creíble. Al final, 'Leviticus' tiene algo importante que decir sobre la invisibilización de las personas queer y el daño que causan las convenciones sociales que se empeñan en negar su existencia. El terror puede ser un vehículo adecuado para hablar de los quienes viven en los márgenes , pero la película no siempre consigue que el drama y el horror se complementen bien. Su mensaje sobre la imposibilidad de borrar una identidad es muy poderoso, pero la película habría ganado fuerza si hubiera confiado más en esa idea y se hubiera atrevido a llevar su terror hasta las últimas consecuencias.

Aun así, a pesar de sus limitaciones, hay elementos que dejan ver el potencial de esta propuesta, que sin duda merecía explorar con más valentía todo lo que prometía. En Espinof | Las mejores películas de 2026 En Espinof | Las mejores películas de terror de 2026

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