Escuchar noticia ▶ Escuchar ⏸ Pausar ■ Detener Velocidad 0,8× 1× 1,15× 1,3× Voz Seguir a FinanzasDigital en Google La inflación venezolana fue unas 74 veces la colombiana en septiembre de 2026, una diferencia que refleja la distancia entre ambas economías en la evolución de los precios. Mientras Venezuela registró una variación interanual de 465,58%, en Colombia fue de 6,29%, según los datos del Banco Central de Venezuela (BCV) y el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), respectivamente. El economista Hermes Pérez destacó durante una entrevista en Unión Radio la magnitud de la inflación venezolana frente a la de otros países. A su juicio, el aumento sostenido de los precios tiene consecuencias que van más allá de las cifras: reduce la capacidad de compra de los ingresos y dificulta las decisiones económicas de las familias y las empresas.
La comparación se refiere a la variación de los precios en los 12 meses hasta septiembre. No significa que los precios venezolanos sean 74 veces más caros que los colombianos, sino que la tasa de inflación interanual venezolana fue aproximadamente 74 veces la registrada en Colombia. Más leídas Tasa de Cambio BCV 28 de octubre de 2026: 888,1183 Bs/USD (+0,092%) Reservas Internacionales cerraron la semana del 23/10/2026 en US$ 12.748 millones (-4,71%) La Fed perfila una pausa en los tipos de interés a días de las elecciones de mitad de mandato Reduce el poder adquisitivo Pérez advirtió que una inflación elevada y persistente deteriora los ingresos cuando estos no aumentan al mismo ritmo que los precios. El efecto se hace sentir en los gastos cotidianos y obliga a los hogares a destinar más dinero a la compra de bienes y servicios.
El problema también alcanza a las empresas. La volatilidad de los precios dificulta calcular costos, establecer precios de venta y planificar inversiones, porque los valores utilizados para tomar decisiones pueden cambiar rápidamente. El economista relacionó además la inflación con la pobreza y mencionó estimaciones de 71% de pobreza y 54% de pobreza crítica, que atribuyó al Banco Mundial. El papel del banco central Pérez se refirió a Colombia como un ejemplo de la evolución que puede experimentar una economía cuando cambia su marco de política monetaria.
Recordó que el país registraba tasas de inflación más elevadas antes de las reformas de comienzos de los años noventa y destacó la independencia del Banco de la República. Sin embargo, la comparación entre los niveles actuales de inflación no demuestra por sí sola que la autonomía del banco central explique toda la diferencia. Para establecer una relación causal es necesario considerar otros factores económicos e institucionales, además de la política monetaria. El economista también abordó la necesidad de normalizar las relaciones de Venezuela con organismos financieros internacionales, entre ellos el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, así como de recuperar canales bancarios con el exterior.
Mencionó la posibilidad de acceder a unos 4.800 millones de dólares en derechos especiales de giro (DEG) asignados a Venezuela durante la pandemia. Según su planteamiento, la normalización de las relaciones financieras podría facilitar operaciones internacionales, incluidas transferencias y otras transacciones en divisas. Para Pérez, avanzar en la normalización financiera forma parte de los desafíos económicos del país. La evolución de la inflación, entretanto, sigue siendo determinante para la capacidad de compra de los hogares y la previsibilidad que necesitan las empresas.