Mijaíl Uliánov, el representante permanente de Rusia ante las organizaciones internacionales radicadas en Viena, ha afirmado este miércoles en un mensaje en su cuenta de X que el primer paso para restablecer el acceso de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) a las instalaciones nucleares iraníes consiste en “obtener garantías plenamente fiables de Estados Unidos e Israel de que no reanudarán sus ataques” contra estos sitios, que también “podrían poner en peligro la vida de los inspectores” de la agencia. Sus palabras se han producido después de una publicación en X del director general de la AIEA, Rafael Grossi, quien informó el martes de que había presentado ante el Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU) información sobre cuestiones actuales de no proliferación nuclear, con especial atención a Irán. Grossi señaló que medidas técnicas y graduales podrían permitir el regreso de los inspectores de la AIEA y allanar el camino para reanudar la aplicación normal de las salvaguardias, al tiempo que contribuirían a crear un clima de confianza favorable a un acuerdo más amplio. Asimismo, subrayó que solo la diplomacia respaldada por la verificación de la AIEA puede impedir a largo plazo la proliferación nuclear en Irán y en todo el mundo.
The first step towards restoring IAEA access should be to obtain 100 perсent reliable guaranties from the US and Israel that they will not resume strikes on Iranian nuclear facilities, which, among other things, could endanger lives of the #IAEA inspectors. https://t.co/8s3whw226q — Mikhail Ulyanov (@Amb_Ulyanov) October 28, 2026 Irán, China y Rusia rechazan reunión del CSNU sobre asunto nuclear iraní Durante su intervención ante el CSNU, Grossi aseveró que la AIEA aún no ha podido verificar el estado de las reservas de uranio enriquecido de Irán, incluido el material enriquecido al 60 %, debido a la falta de acceso de sus inspectores a las instalaciones afectadas. Irán suspendió su cooperación con la AIEA tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra sus instalaciones nucleares en junio de 2025, que afectaron a Isfahán, Natanz y Fordo y constituyeron una violación del derecho internacional. La ofensiva contra estas instalaciones se repitió durante la nueva guerra de agresión iniciada el 28 de febrero por Washington y Tel Aviv. Teherán había insistido en que las condiciones de seguridad derivadas de los ataques contra sus instalaciones nucleares deben tenerse en cuenta al definir el marco de cooperación con el organismo y reclamado garantías para evitar que se repitan estas agresiones.
Inspectores de la AIEA no vuelven a Irán por amenazas de EEUU Irán y 11 países condenan cualquier ataque o amenaza contra sitios nucleares mnj/tmv