Ciudad de México — Los bancos en México trabajan en el financiamiento para proyectos mixtos de generación eléctrica de la empresa estatal CFE (Comisión Federal de Electricidad) con empresas privadas, luego de que directivos de la compañía dijeron previamente que todavía están bajo análisis. La banca múltiple y de desarrollo revisa estructuras de financiamiento que requieren varios de los proyectos mixtos que ya fueron asignados, dependiendo de los plazos y las especificaciones de cada uno, informó Jorge Del Castillo, vicepresidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), durante una conferencia de prensa en Ciudad de México. Un tercer participante interesado en financiar los proyectos de generación eléctrica renovable son los fondos de capital privado, además del sistema de pensiones, agregó el banquero que dirige Mitsubishi UFJ Financial Group (MUFG) Bank México. “La banca y muchos de los bancos que están metidos en el tema de financiamiento e infraestructura ya están revisando y hay muchas pláticas”, dijo. Emilio Romano, presidente de la ABM, agregó ya se otorgaron concesiones para ocho GigaWatts de capacidad de generación y espera que la banca empiece a financiar de manera “importante” las inversiones, no solo en electricidad, sino en 79 licitaciones por MXN$200.000 millones —US$10.700 millones— mayoritariamente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), además de carreteras. “Estamos ya en la estructuración, como decía Jorge, y esperamos ya empezar a financiar de manera importante las inversiones que se están dando”.
Directivos de CFE dijeron el miércoles por la mañana ante diputados que todavía están analizando los proyectos mixtos. El 7 de octubre de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció inversiones en generación bajo el esquema mixto por MXN$452.538 millones, unos US$24.200 millones. Los proyectos mixtos buscan aprovechar el financiamiento privado para infraestructura que quedará en manos de la Comisión Federal de Electricidad, detalló Sheinbaum. CFE y empresas privadas buscan atender la creciente demanda de energía del país, mientras el Gobierno persigue nuevas inversiones que impulsen el débil crecimiento de la economía mexicana, presionada por un abultado déficit de 4% del PIB.