La modificación anunciada por la Fed responde a una decisión institucional sobre la forma de analizar la información económica. Banco de México no tendría que modificar su calendario de anuncios monetarios del próximo año ante los cambios que presentó la Reserva Federal de Estados Unidos para sus reuniones, coincidieron analistas de Invex y el fondo de inversión Skandia. “Ya está el calendario de decisiones de Banco de México desde agosto. No creo que lo modifique. Si ya dijo que no reaccionará mecánicamente a las decisiones de tasas porque los ciclos económicos están en fases diferentes, no lo veo modificando las fechas de las reuniones. comentó Ricardo Aguilar Abe, economista en jefe de Invex.
En uso de su autonomía no tendría que ajustarse a Estados Unidos, subrayó. Aunque si es altamente probable que la decisión de la Fed alimentará una vez más la incertidumbre del mercado y llevará al banco central mexicano a actuar con más cautela, expuso. El presidente de la Fed, Kevin Warsh informó en conferencia de prensa que modificará su calendario de reuniones de política monetaria a partir del 2027 para dedicar una sesión exclusivamente a revisar su estrategia del año, sin tomar decisiones sobre la tasa de referencia, ni emisión de un comunicado. El cambio se extenderá también para el 2028, donde previó que serán dos reuniones de ocho programadas, las que no tendrán decisión monetaria ni comunicación con el mercado.
El subdirector de Asset Management en Skandia, Juan Sebastián Restrepo, también descartó cualquier cambio de parte del Banco de México. Desde su perspectiva, son las implicaciones de los cambios en la tasa de la Reserva Federal los que tendrán que ser considerados en las decisiones de Banco de México, por la reducción del diferencial de tasas. Señaló que la modificación anunciada por la Fed responde a una decisión institucional sobre la forma de analizar la información económica y no implica, por sí misma, una señal positiva o negativa para los mercados. Diferencial de tasas y T.C El experto de Skandia advirtió que el rumbo de la política monetaria estadounidense sí tendrá implicaciones para México.
Si la Fed retoma el ciclo de incrementos y lleva su tasa hacia 4.50% en caso de que se completen dos incrementos adicionales en la tasa, y Banco de México mantiene la referencia en 6.50%, el diferencial se reduciría a 200 puntos base. Actualmente el diferencial está en 250 puntos base, un nivel que ha vulnerado, según analistas del mercado, la posición del peso mexicano en el contexto mundial de incertidumbre. Restrepo dijo que reducir más el estrecho diferencial podría elevar la vulnerabilidad y la volatilidad del tipo de cambio. El analista explicó que el margen también se reduciría si Banco de México optara por recortar su tasa a 6.25%, como han planteado algunos participantes del mercado.
No obstante, señaló que el escenario base de Skandia es que se mantendrá la tasa en 6.50% por ahora y se evaluará, durante el primer trimestre de 2027, la evolución de la inflación, el tipo de cambio y las decisiones de la Fed. Restrepo consideró que una depreciación acelerada y desordenada del peso, con el tipo de cambio por encima de 19 pesos por dólar e incluso acercándose a 20 pesos, podría llevar a la Junta de Gobierno a reconsiderar su postura monetaria. Aunque ese riesgo todavía no se ha materializado, afirmó que el estrechamiento del diferencial de tasas limita el margen de maniobra del banco cebntral mexicano. El Banco de México está citado a tener su penúltima decisión monetaria el próximo 9 de noviembre y ambos analistas anticipan que dejará la tasa sin cambio en 6.50 por ciento.