Coches Eléctricos El CEO de Ford reconoce que algunos de sus coches eléctricos no son rentables en Europa y habla de Valencia: "No quiero entrar en detalles" El CEO de Ford reconoce las dificultades para conseguir que algunos de sus coches eléctricos sean rentables en Europa. Samuel Saco 29/10/2026 14:30 Actualizado a 29/10/2026 14:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora El consejero delegado de Ford, Jim Farley, ha reconocido las dificultades que atraviesa el fabricante estadounidense para conseguir que determinados coches eléctricos sean rentables en Europa.
Durante la presentación de los resultados financieros del tercer trimestre de 2026, el directivo defendió las alianzas industriales con Renault y Geely como parte de su estrategia para mejorar los márgenes, reducir las inversiones necesarias y aprovechar mejor la capacidad productiva de sus fábricas. Las declaraciones adquieren especial relevancia para España porque Farley mencionó expresamente las instalaciones de Valencia, Rumanía y Turquía al ser preguntado por los planes industriales de la compañía. Aunque confirmó que Ford continúa trabajando en nuevas oportunidades para estos centros, evitó concretar las decisiones que se están estudiando, en un momento en el que la factoría valenciana de Almussafes prepara una nueva etapa marcada por su acuerdo de colaboración con el fabricante chino Geely. El máximo responsable de Ford también reconoció que la presión sobre los beneficios no afecta únicamente a los turismos eléctricos.
El negocio europeo de vehículos comerciales atraviesa dificultades, aunque la compañía asegura disponer de un plan para mejorar sus resultados a partir del próximo año. Estas afirmaciones contrastan con la evolución del conjunto del grupo, que logró incrementar su beneficio operativo ajustado durante el tercer trimestre. Farley confirma que Ford estudia nuevas oportunidades industriales para sus fábricas europeas. Ford reconoce las dificultades de sus coches eléctricos en Europa Durante la conferencia con analistas, uno de los participantes preguntó por la elevada capacidad de producción disponible en Europa, la creciente competencia de los fabricantes chinos y la posibilidad de que Ford necesitara adoptar medidas adicionales para ajustar sus instalaciones industriales.
En su respuesta, el CEO explicó que la situación europea es diferente a la de otros mercados debido, entre otras razones, a las exigencias regulatorias sobre los vehículos eléctricos y al exceso de capacidad productiva existente. Ante este escenario, Farley se mostró convencido de que Ford dispone de una estrategia adecuada para mejorar la rentabilidad de sus turismos mediante sus acuerdos con Renault y Geely. El directivo explicó que estas colaboraciones requieren inversiones de capital relativamente reducidas y permiten alcanzar niveles de costes más competitivos. Su objetivo es utilizar esas ventajas para modificar la oferta de vehículos eléctricos del fabricante y sustituir productos que actualmente no ofrecen los resultados económicos deseados.
La alianza entre Ford y el fabricante chino Geely busca reducir costes y mejorar la competitividad en Europa. En concreto, Farley señaló que estos acuerdos permitirán a Ford "sustituir coches eléctricos no rentables por otros con perspectivas de beneficios mucho mejores". Se trata de una de las afirmaciones más significativas de su intervención, porque reconoce abiertamente que parte de su actual estrategia eléctrica europea necesita corregirse para alcanzar los objetivos económicos de la compañía. La presión también alcanza a Ford Pro, la división de vehículos comerciales y servicios para empresas.
Farley admitió que existe una importante presión negativa sobre los beneficios de este negocio en Europa, especialmente en un contexto de transformación de las furgonetas hacia la electrificación. No obstante, aseguró que la compañía prepara una solución para 2027 que considera prometedora, aunque no ofreció detalles suficientes para identificar nuevos modelos o decisiones de producción. El CEO de Ford evita concretar las oportunidades industriales para Valencia La intervención más relevante para la industria española llegó cuando el analista preguntó si las colaboraciones con Geely, Renault y Volkswagen serían suficientes para ajustar la capacidad industrial europea de Ford. La cuestión afectaba directamente al futuro de sus centros de producción y al aprovechamiento de unas instalaciones que deben adaptarse a la nueva estrategia del fabricante.
La planta de Ford en Almussafes, Valencia, tiene un papel clave en los futuros planes industriales de la marca. Farley evitó anticipar decisiones y afirmó: "En este momento no quiero entrar en detalles, más allá de que estamos trabajando en las oportunidades de Valencia, Rumanía y Turquía". A continuación, insistió en que Ford mantiene plenamente su compromiso de construir un negocio rentable en Europa y aseguró que la empresa lleva varios años trabajando en un plan que calificó de muy ambicioso. La referencia a Valencia tiene un significado especial después del acuerdo alcanzado el pasado 23 de julio entre Ford y Geely para crear una empresa conjunta vinculada a la planta de Almussafes.
La operación, aprobada sin condiciones por las autoridades chinas, contempla una participación del 66% para Ford y del 34% para el fabricante asiático, con el objetivo de compartir recursos industriales y mejorar la competitividad de los vehículos producidos en España. Según los planes comunicados oficialmente por ambas compañías, la nueva sociedad debería comenzar a operar durante el primer semestre de 2027. Su estrategia contempla fabricar cinco modelos en las instalaciones valencianas: el actual Ford Kuga, un nuevo crossover multienergía de Ford, un SUV compacto perteneciente a la familia Bronco y dos SUV eléctricos de Geely. La llegada de los nuevos vehículos está prevista a partir de 2028.
Esta colaboración permitirá aprovechar mejor la capacidad disponible de Almussafes, compartir los volúmenes de producción de dos fabricantes y reducir los costes por unidad. Para Ford, también representa una vía para ampliar su oferta europea sin tener que asumir individualmente todas las inversiones necesarias para desarrollar nuevos modelos y tecnologías. Sin embargo, Farley no anunció durante la conferencia nuevos vehículos para Valencia, inversiones adicionales ni modificaciones concretas de plantilla. Su referencia a las oportunidades industriales debe interpretarse dentro de una estrategia que continúa desarrollándose y sobre la que el fabricante todavía no ha querido aportar más detalles.
Ford mejora sus beneficios globales La situación del negocio europeo contrasta con los resultados generales presentados por Ford. Durante el tercer trimestre de 2026, la compañía registró unos ingresos de 49.500 millones de dólares, aproximadamente un 2% menos que en el mismo periodo del año anterior. Pese a esta reducción de la facturación, su beneficio operativo ajustado alcanzó los 2.700 millones de dólares, lo que representa un incremento interanual del 3%. La compañía también generó un flujo de caja libre ajustado de 4.700 millones de dólares durante el trimestre y elevó el límite inferior de sus previsiones de beneficio operativo ajustado para el conjunto de 2026.
Ford espera terminar el ejercicio con un resultado de entre 10.500 y 11.000 millones de dólares, apoyado en la fortaleza de algunos de sus vehículos más rentables y en el crecimiento de sus negocios de servicios y financiación. El Capri es uno de los coches eléctricos que Ford comercializa en España y Europa. Farley considera que una de las claves para mejorar los resultados futuros será reducir la inversión necesaria para desarrollar nuevos automóviles y concentrar los recursos en productos que puedan comercializarse con márgenes suficientes. En Europa, esto implica revisar la estrategia eléctrica, aprovechar las alianzas con otros fabricantes y adaptar la capacidad industrial a la demanda real del mercado.
En este contexto, la colaboración con Geely adquiere una importancia estratégica para Almussafes. El grupo chino aporta experiencia tecnológica y posibilidades de compartir plataformas y componentes, mientras que Ford dispone de una instalación productiva consolidada y de una red comercial europea. Ambas empresas confían en que esta combinación permita desarrollar vehículos más competitivos y reforzar la actividad industrial de la fábrica española. La compañía estadounidense insiste en que su objetivo no es abandonar Europa, sino transformar su presencia en el continente para recuperar la rentabilidad.
Las declaraciones de Jim Farley confirman que Valencia forma parte de ese proceso, aunque también dejan una cuestión abierta: qué nuevas decisiones industriales podría adoptar Ford para completar su estrategia europea durante los próximos años. Temas Ford Coches Eléctricos