Coches Eléctricos Para lo que le interesa, Reino Unido sí quiere ser europeo: negocia con Bruselas para que sus coches y baterías tengan ventajas Londres busca que sus coches y baterías puedan beneficiarse de los futuros incentivos industriales europeos, mientras Francia y Alemania estudian una solución condicionada. La industria automovilística británica depende especialmente de sus relaciones comerciales con la Unión Europea. Rubén Leal 29/10/2026 17:00 Actualizado a 29/10/2026 17:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Reino Unido mantiene negociaciones con la Unión Europea para evitar que sus fábricas de automóviles y baterías queden excluidas de las futuras ventajas industriales reservadas a productos fabricados en Europa. El ministro británico de Empresa, Jonathan Reynolds, aseguró que ambas partes están avanzando hacia una solución. Francia y Alemania estudian una fórmula que permitiría reconocer a Reino Unido como socio industrial fiable, aunque podría exigirle adaptar sus medidas comerciales frente a China. El acuerdo todavía no está cerrado y dependerá de las negociaciones entre los Estados miembros.
Reino Unido quiere evitar que sus coches queden fuera del 'Made in Europe' La controversia gira alrededor de la futura Ley de Aceleración Industrial, conocida como Industrial Accelerator Act , presentada por la Comisión Europea en marzo de 2026. Reino Unido necesita cerrar este acuerdo. La propuesta pretende reforzar la fabricación europea y reducir la dependencia de productos importados, especialmente de China. Para conseguirlo, Bruselas plantea introducir criterios de origen europeo en determinadas ayudas públicas, licitaciones y programas de apoyo a tecnologías como los coches eléctricos y las baterías.
El problema es que Reino Unido abandonó el mercado único europeo tras el Brexit, por lo que sus fábricas podrían quedar excluidas de algunos de estos incentivos. Jonathan Reynolds considera que ambas partes están encontrando una solución. "Creo que estamos encontrando una salida. Se está trabajando mucho entre nuestro Gobierno y la UE para conseguirlo", declaró el ministro a Sky News. Francia y Alemania proponen una solución, pero con condiciones Las negociaciones han avanzado después de que Francia y Alemania comenzaran a estudiar un compromiso para ampliar el concepto de fabricación europea.
Algunos países están de acuerdo, pero ponen condiciones. Ambos países contemplan que las reglas aplicables al automóvil puedan incluir a la UE y a determinados socios europeos que formaban parte del mercado único el 1 de enero de 2020. Esta fórmula permitiría incluir a Reino Unido sin que tenga que regresar a la Unión Europea. Sin embargo, existirían condiciones relacionadas con la reciprocidad comercial y la alineación con determinadas políticas europeas.
Entre ellas podría figurar la adopción de medidas equivalentes a las utilizadas por Bruselas para limitar las importaciones de vehículos chinos. Por ahora, se trata de una propuesta negociadora, no de una excepción jurídicamente aprobada. Un negocio de 80.000 millones de euros en juego La importancia del acuerdo se explica por la estrecha relación entre las industrias automovilísticas británica y europea. Según la asociación británica SMMT, el intercambio comercial de vehículos y componentes entre ambos mercados alcanza aproximadamente 80.000 millones de euros anuales.
Hay varios fabricantes interesados en que esto salga adelante. Además, el 60,4% de las exportaciones británicas de vehículos tuvieron como destino la UE en 2025, mientras que Reino Unido absorbió casi el 30% de las exportaciones europeas. Excluir las fábricas británicas de determinados incentivos podría perjudicar también a proveedores establecidos en la Unión Europea . Para España, uno de los grandes centros de producción automovilística del continente, resulta especialmente importante preservar unas cadenas de suministro que funcionan a escala internacional.
Ford, Nissan, y Stellantis, son algunos de los fabricantes que necesitan especialmente que se cierre el acuerdo. De hecho, Ford también reclama que ocurra lo mismo con Turquía, país en el que Renault/Dacia también producen. La negociación también plantea una cuestión estratégica: hasta dónde quiere Europa ampliar su política industrial para incluir socios comerciales mientras intenta reducir su dependencia de China. La respuesta todavía está pendiente.
La propuesta deberá superar el procedimiento legislativo europeo y cualquier tratamiento especial para Reino Unido necesitará respaldo político suficiente. Hasta entonces, fabricar un coche en territorio británico no garantiza que pueda beneficiarse de las futuras ventajas del 'Made in Europe'. Temas Coches Eléctricos