634 GWh instalados y solo 24 fallos en un año: la industria de las baterías gigantes ha encontrado una fórmula que reduce los fallos a la mitad

634 GWh instalados y solo 24 fallos en un año: la industria de las baterías gigantes ha encontrado una fórmula que reduce los fallos a la mitad

Coches Eléctricos 634 GWh instalados y solo 24 fallos en un año: la industria de las baterías gigantes ha encontrado una fórmula que reduce los fallos a la mitad El EPRI calcula que la tasa anual de fallos por GWh desplegado en sistemas de almacenamiento con baterías de iones de litio cayó un 98 % entre 2018 y 2025. El EPRI ha registrado 150 incidentes en sistemas de almacenamiento con baterías en todo el mundo. Daniel Vega 30/10/2026 15:00 Actualizado a 30/10/2026 15:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Los sistemas de almacenamiento energético mediante baterías están experimentando una importante evolución en materia de seguridad. Un nuevo estudio del Electric Power Research Institute (EPRI) revela que, pese al aumento de la capacidad instalada en todo el mundo, la frecuencia de los incidentes graves ha disminuido considerablemente durante los últimos siete años. El análisis también identifica qué instalaciones presentan mayores riesgos y qué aspectos siguen pendientes de mejorar. Uno de los resultados más relevantes aparece al comparar los dos últimos ejercicios.

En 2024 se contabilizaron 26 incidentes con una capacidad mundial acumulada de 343 GWh, mientras que en 2025 la cifra descendió a 24 pese a que el almacenamiento desplegado aumentó hasta los 634 GWh. Esta evolución supone una reducción cercana al 50 % en la tasa anual de fallos por unidad de capacidad instalada. La tasa de fallos de las baterías cayó un 98 % entre 2018 y 2025. Los incendios en grandes baterías se han reducido un 98 % desde 2018 El informe Risk Factors and Failure Statistics of Lithium Ion BESS, publicado el 5 de octubre de 2026, sitúa la reducción acumulada de la tasa de fallos por GWh en un 98 % entre 2018 y 2025.

Para elaborar el estudio, el EPRI ha utilizado una base de datos que reúne 150 incidentes internacionales durante ese periodo, incluidos 33 casos que no trascendieron públicamente, pero que fueron confirmados por especialistas del sector. La investigación únicamente contempla sucesos de gravedad considerable, como incendios, explosiones o arcos eléctricos, por lo que no incluye cualquier avería o interrupción del funcionamiento. Según el instituto, las mejoras introducidas en los sistemas de gestión de baterías, los procedimientos operativos y las normas de seguridad explican buena parte de esta evolución, especialmente durante los primeros años del periodo analizado. Los sistemas antiguos y las instalaciones interiores concentran los principales riesgos La ubicación y la antigüedad de los equipos aparecen como dos factores relevantes.

El estudio identifica una mayor presencia de instalaciones interiores entre los incidentes registrados, además de daños generalmente más importantes cuando se produce un fallo. Por este motivo, recomienda incorporar barreras de protección y sistemas de compartimentación que permitan limitar las consecuencias de un posible incendio, especialmente en instalaciones dentro de edificios. La mayoría de los incidentes en baterías no causó heridos ni fallecidos. En cuanto a la seguridad de las personas, el 93 % de los sucesos documentados no registró víctimas ni heridos.

Tampoco se notificaron lesiones agudas entre la población general ni casos de propagación del fuego fuera del recinto en los incidentes de almacenamiento a escala de red incluidos en el registro. En Estados Unidos, el instituto no identifica nuevos heridos desde el accidente ocurrido en Surprise, Arizona, en 2019. La investigación también señala que los equipos de primera generación requieren especial atención, ya que los sistemas más recientes presentan tasas de fallo inferiores. El EPRI aconseja evaluar las instalaciones antiguas y estudiar su adaptación a los requisitos de seguridad actuales.

Respecto a las distintas químicas de las baterías, los datos disponibles no permiten establecer que una composición determinada implique por sí sola un mayor riesgo, debido a la influencia de otros factores tecnológicos y operativos. Pese a los resultados, el organismo advierte de que el sector todavía no dispone de suficiente experiencia sobre el comportamiento de estas instalaciones al final de su vida útil. También reconoce la posible existencia de incidentes no documentados. Por ello, considera necesario ampliar el intercambio de información y establecer criterios preventivos basados en datos, en un mercado donde las nuevas instalaciones superaron los 300 GWh durante 2025.

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