Ver una película en Netflix, reproducir vídeos en YouTube o descargar un videojuego de 100 GB podría tener un nuevo coste fiscal en Francia. La Asamblea Nacional francesa acaba de aprobar una enmienda que propone cobrar 0,055 euros por cada gigabyte de datos que las plataformas digitales mandan a los usuarios. De convertirse en ley, grandes compañías como Google, Netflix, Amazon o Meta se verían afectadas y podrían terminar repercutiendo en el precio de algunos servicios. La votación se realizó el viernes 30 de octubre de 2026 y terminó con un resultado sorprendente: 11 diputados a favor, 10 en contra y 14 abstenciones.
Es decir, una propuesta que aspira a recaudar miles de millones de euros consiguió salir adelante por un solo voto. Francia quiere cobrar 5,5 céntimos por cada giga descargado de Internet La propuesta fue realizada por el diputado socialista Laurent Lhardit y busca formar parte de los presupuestos franceses para 2027 mediante la enmienda I-1358. El texto habla de una tasa específica sobre los datos digitales enviados por los proveedores de contenido a los usuarios de Internet. En este caso, serían 0,055 euros por gigabyte transmitido.
Dicho de otra manera, cada 100 GB supondrían una cuota de 5,50 euros. Cada terabyte representaría 55 euros. Estos importes no los debería pagar el usuario; se incorporarían como impuesto a las empresas responsables de enviar los contenidos, no las personas que los descargan. El objetivo es que las grandes compañías tecnológicas contribuyan más a la recaudación fiscal francesa.
Uno de los ejemplos más evidentes es el de los videojuegos. Ahora mismo no resulta complicado encontrar un juego que ocupe 100 GB o más. Pues la descarga desde alguna tienda oficial como Steam o PS Store supondría unos 5,50 euros en impuestos para la compañía responsable. Una descarga de 200 GB supondría 11 euros, mientras que 500 GB tendrían un coste fiscal de 27,50 euros.
Empresas como Steam, PlayStation Store, Xbox o las plataformas de distribución digital estarían obligadas a pagar ese coste. ¿Y qué podemos esperar? Pues que lo trasladen de alguna forma al usuario ya que no van a dejar de ingresar 5,50 euros por cada videojuego de 100 GB que alguien descargue de sus tiendas. Netflix y YouTube también podrían verse afectados por el nuevo impuesto Lo mismo pasaría en plataformas como Netflix, Disney+, Prime Video y YouTube que transmiten grandes volúmenes de vídeo a los hogares a través de las conexiones de fibra óptica y las redes móviles. Por ejemplo, si reproducir una película supone 14 GB, la empresa responsable del servicio debería pagar 0,77 euros por cada vez que alguien la visualiza en su casa.
Si una casa consume 250 GB al mes en contenido, la plataforma deberá pagar 13,75 euros. Como vemos, con unas cuotas de entre 10 y 20 euros al mes que cobran actualmente, es imposible mantener ese coste adicional. Lo único que podemos esperar son cierres o subidas brutales de precio para absorber el sobrecoste fiscal. ¿Podría llegar a España un impuesto parecido? La aprobación de la iniciativa en Francia abre un precedente político que podrían seguir otros países.
España ya cuenta con un impuesto sobre determinados servicios digitales, conocido popularmente como tasa Google, pero su funcionamiento es diferente. De llegar a nuestro país, podemos esperar subidas de precios o plataformas que directamente deciden salir de España por la dificultad para competir. Esa es la consecuencia directa más clara para los usuarios en caso de aprobarse.