Cómo cuidar la alegría del hogar en noviembre: Los cambios que necesita para protegerse del frío y que se llene de flores en poco tiempo"

Cómo cuidar la alegría del hogar en noviembre: Los cambios que necesita para protegerse del frío y que se llene de flores en poco tiempo"

La alegría del hogar lleva meses poniendo color en balcones y macetas, pero la llegada de noviembre cambia sus necesidades. En el hemisferio norte disminuyen las horas de luz y las noches se enfrían, dos circunstancias que condicionan su desarrollo. Para la Impatiens walleriana, empieza una etapa en la que conviene revisar cuidados antes de intentar conseguir más flores. La luz, la humedad y la temperatura son las claves de su cultivo.

Las bajas temperaturas las frenan Esta especie es una planta sensible al frío, cuya floración habitual se concentra en verano y otoño. Para contar con su belleza, el primer paso es comprobar dónde está la maceta. Las impatiens utilizadas como plantas de temporada no sobreviven a las heladas y las temperaturas bajas frenan su desarrollo. Mejor a cubierto Si se quieren conservar durante el invierno, se aconseja trasladarlas a un invernadero o una galería con una temperatura mínima de 10 °C.

Por ejemplo, un balcón resguardado de la lluvia puede seguir siendo demasiado frío, así que lo mejor es ponerlas a cubierto. Al buscarles refugio, tampoco sirve cualquier rincón del salón. Esta planta necesita claridad abundante, por lo que una ubicación próxima a una ventana resulta más adecuada que una estantería oscura. Es importante evitar las corrientes fuertes y los cambios bruscos de temperatura.

El objetivo es encontrar un lugar luminoso y estable, sin confundir protegerla del frío con apartarla de la luz. Mantener el sustrato húmedo El riego también debe cambiar en esta época. En invierno hay que reducirlo y mantener el sustrato ligeramente húmedo, evitando que se seque por completo. Ahora bien, reducir el agua no significa dejarla pasar sed, sino evitar que permanezca empapada.

La maceta necesita buen drenaje y no debe quedar agua retenida en el plato, pues la humedad excesiva puede deteriorar las raíces y acompañarse de hojas amarillas o tallos debilitados. Fotos | Selman/Pexels y Pexels/Floriculture Allabout En Decoesfera | La cocina moderna de Patricia Pardo y Christian Gálvez en Ciudalcampo, en Madrid: nevera americana, una gran isla central y grifo de pescadero En Decoesfera | El calendario de cuidados de las orquídeas: qué hacer en cada estación para que vuelvan a florecer

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