Buenos Aires — El Banco Central de la República Argentina (BCRA) debería apuntalar la compra de reservas para inyectar más pesos en la economía y permitirle al Tesoro pagar tasas más bajas en sus licitaciones de deuda en pesos, argumentó Pablo Sanches, estratega del broker Neix, en La Estrategia del Día Argentina, el podcast de Bloomberg Línea. La recomendación va en el sentido contrario a las recientes declaraciones de Ricardo Arriazu, que la semana pasada advirtió que el BCRA ha comprado reservas “a costa de destruir crédito interno”. Crédito interno se refiere al total de los recursos financieros y préstamos que el sistema bancario y las instituciones financieras de un país otorgan a los actores económicos dentro de ese mismo territorio. El reconocido economista sostuvo, en esa línea, que el Tesoro le sacó al mercado ARS$18 billones con deuda por encima de los vencimientos.
Para Sanches, en cambio, esa compra adicional “no va a ir en contra del crédito”, porque quien decide si le presta al sector público o al privado son los bancos. “Si los bancos quieren desarmar títulos públicos para prestarle al sector privado, lo pueden hacer voluntariamente en cualquier momento”, dijo. Si el Tesoro paga una tasa menor por los pesos que inyecta el Central, “tal vez haya bancos que estén dispuestos a no prestarle al sector público y prestarle al sector privado”, agregó. En ese sentido, el Tesoro no le está sacando a empresas e individuos los pesos que los bancos podrían prestarles, sino que simplemente no hay demanda de préstamos. El Gobierno “está acomodando su perfil de vencimientos en un contexto en donde el mercado de crédito está cerrado”, dijo Sanches.
Es decir, toma pesos de más en las licitaciones porque necesita comprar los dólares con los que va a pagar la deuda que no puede refinanciar en el mercado. El Tesoro renovó más de 100% de los vencimientos en tres de las últimas cuatro licitaciones de deuda en pesos, con un rollover de 106,99% el 28 de octubre, 136,14% a mediados de ese mes y 103,46% a mediados de septiembre, y en la restante, la del 28 de septiembre, se ubicó en 100%. A fines de agosto, había sido de 96%. Las dos objeciones a Arriazu Al enfoque de Arriazu, en el que todo lo que no sea demanda genuina de pesos debe esterilizarse, Sanches le hizo dos objeciones.
La primera es que las decisiones del sector privado sobre dónde colocar su ahorro no dependen solo de las licitaciones. En un fenómeno bautizado por el equipo económico como “punto Anker”, hubo momentos en que los privados no quisieron renovar la deuda “casi independientemente de las tasas que ofrecía y de los instrumentos que ofrecía Finanzas”. Por otro lado, que los bancos tengan efectivo ocioso no significa que vayan a prestar, argumentó Sanches. “Antes que eso los bancos tienen que estar observando proyectos de inversión”, explicó. Sin una recuperación más generalizada de la actividad, “no van a estar mayormente dispuestos a prestarle al sector privado, porque la demanda no está”, y eso no se resuelve con uno o dos puntos menos de tasa.
Los dólares para pagar los vencimientos de enero La ventana para emitir deuda en dólares se cerró y no se aprovechó cuando el riesgo país estaba debajo de 500 puntos básicos, según Sanches. En enero vencen poco más de US$4.500 millones entre Bonares y Globales, una parte en manos del propio sector público, y sin acceso al mercado el Tesoro deberá conseguir los dólares. Por eso, según Sanches, las licitaciones en pesos tendrán que incluir un excedente para comprar esas divisas, lo que eleva el rollover medido contra la deuda en pesos. Eso no tiene por qué implicar un costo adicional, sostuvo, porque la Argentina atraviesa un proceso de mayor oferta de dólares, visible en un tipo de cambio oficial que se mueve por debajo de la tasa de interés y de la inflación.
Lo que recomienda Neix es que el Tesoro pague la tasa más baja posible por esos pesos adicionales que necesita para comprar dólares. VER MÁS: La mora de los bancos argentinos cayó en septiembre, dice el BCRA en el IPOM Algo de eso ya ocurre, señaló Sanches, porque en las últimas licitaciones las tasas de corte estuvieron en línea con las del mercado secundario, en niveles reales algo por encima de los de mayo, junio y julio, pero parecidos a los de 2024 y la primera parte de 2025. Para los US$5.000 millones en Bonares que anticipó el equipo económico que buscaría colocar el año próximo, no ve demanda genuina en el mercado voluntario. “Muy probablemente la termine pagando con dólares comprados, con algún tipo de asistencia de organismos internacionales”. Recesión no prevista y recuperación modesta Para Sanches, el Gobierno argentino no se esperaba encontrar con dos trimestres consecutivos de contracción económica.
Sus proyecciones de diciembre de 2025 suponían una recuperación de la demanda de dinero que no ocurrió, algo que el organismo recalibró a mitad de año y volvió a señalar el jueves al presentar el Informe de Política Monetaria. El control de agregados monetarios, agregó, está asociado a mayor volatilidad de tasas, como se vio en 2025 y en tramos de este año. Sobre el rebote que espera el equipo económico desde el cuarto trimestre, se declaró “bastante conservador”. La dinámica de la economía “ha sido bastante escueta” y tal vez sea “la nueva normalidad”.
Cepo, tipo de cambio y qué comprar en pesos Liberar los controles cambiarios que aún rigen sobre las personas jurídicas dejaría un tipo de cambio algo más alto que el actual, porque esa demanda competiría con las compras de reservas, según Sanches. Los riesgos cambiarios para 2027 no están eliminados, aunque no espera ver una gran volatilidad en los próximos meses. Como indicio temprano de esa estabilidad, señaló que el episodio posterior a las elecciones en Brasil fue “bastante modesto” para la historia argentina, sin ventas del BCRA y con el Tesoro recomprando casi la mitad de lo que vendió. Sin embargo, en la curva de pesos no ha habido una compresión de tasas reales, señal de que el mercado no pone en precios ni una desinflación más rápida ni una baja del riesgo país.
Recomienda en ese contexto instrumentos cortos de renta fija, para evitar la volatilidad de fin de diciembre, mientras que ve oportunidades en los duales que devengan TAMAR o inflación, más que en los dólar linked. Para el martes, día de las legislativas en Estados Unidos, sería “muy precavido” con las posiciones en activos argentinos.