¿Qué se juega Wall Street en las elecciones de medio término de Estados Unidos?

¿Qué se juega Wall Street en las elecciones de medio término de Estados Unidos?

Bloomberg Línea — Wall Street afronta las elecciones de medio término de Estados Unidos con la posibilidad de que los demócratas arrebaten el control del Congreso a los republicanos y limiten la agenda económica del presidente Donald Trump. La votación de mañana 3 de noviembre definirá el margen político de la Casa Blanca para impulsar nuevas medidas fiscales, negociar el presupuesto federal y mantener su estrategia de desregulación durante el resto del mandato presidencial. Para los inversionistas, la disputa también alcanza a las tasas de interés, el dólar, la inteligencia artificial y el gasto militar. El resultado podría modificar las expectativas sobre sectores que han sostenido las ganancias de la bolsa estadounidense.

Según Deutsche Bank, “la agenda legislativa seguirá enfrentando restricciones de la Casa Blanca, cualquiera que sea el resultado de las elecciones de medio término”. ¿Qué anticipan los mercados para el Congreso? En los comicios, se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 puestos del Senado y 36 gobernaciones estatales. Los republicanos controlan actualmente ambas cámaras del Congreso, con 218 representantes y 53 senadores. Los pronósticos más recientes favorecen a los demócratas.

Decision Desk HQ les asignaba el 29 de octubre una probabilidad del 80% de conquistar la Cámara de Representantes y del 60% de obtener la mayoría en el Senado. Su modelo situaba en el 58% la posibilidad de una victoria demócrata en ambas cámaras, frente al 22% de un Congreso dividido con mayoría republicana en el Senado y al 18% de continuidad del control republicano. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. Los mercados de predicción apuntaban en la misma dirección, aunque con diferencias. Polymarket otorgaba un 93% de probabilidad a una Cámara demócrata y un 68% a un Senado demócrata.

Kalshi también situaba esta última posibilidad en el 68%. Estas probabilidades reflejan las dificultades electorales que enfrenta el Partido Republicano. Aunque Maybank prevé que conserve el Senado, el descontento económico y los antecedentes históricos favorecen las expectativas de un avance demócrata. Suan Teck Kin y Alvin Liew, analistas de UOB, recuerdan que el partido del presidente perdió escaños en la Cámara de Representantes en 18 de las últimas 20 elecciones de medio término.

El deterioro del mercado laboral también influye en la contienda. Natixis identificó que 27 de los 39 distritos competitivos registraban tasas de desempleo superiores al promedio nacional, frente a 18 en las elecciones de 2022. A ello se suma la preocupación por el costo de vida. Según una encuesta de YouGov recogida por Maybank, el 34,3% de los consultados identificó la inflación y los precios como el principal problema del país.

Sin embargo, una victoria demócrata no implicaría necesariamente un cambio de rumbo económico. Donald Trump conservaría el poder de veto y amplias facultades ejecutivas sobre aranceles, sanciones y política exterior. Akihiko Yasui, investigador principal de Mizuho Research Institute, sostiene que “las principales batallas del Partido Demócrata consistirán en investigar al presidente y a funcionarios del Gobierno”, ante las dificultades para impulsar reformas legislativas. S&P 500, bonos y dólar: las variables financieras La historia ofrece un antecedente favorable para las acciones.

Deutsche Bank calcula que el S&P 500 registró ganancias en el cuarto trimestre de 21 de los últimos 23 años con elecciones de medio término, con un avance promedio del 7%. El banco advierte, no obstante, que las expectativas electorales ya podrían estar incorporadas en los precios. Una disputa presupuestaria posterior a la votación también podría retrasar el repunte observado en otros ciclos. UOB identifica una pauta similar en los diez días bursátiles anteriores y posteriores a las elecciones: debilidad previa y recuperación posterior del S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq.

Natixis introduce un matiz al señalar que “desde comienzos de siglo, los rendimientos anuales promedio generales han sido superiores durante períodos de gobierno unificado que durante períodos de gobierno dividido”, según su análisis del S&P 500. Más allá del resultado, Deutsche Bank proyecta un crecimiento del 34% de las ganancias empresariales del tercer trimestre y del 17% para 2027. Esas previsiones sitúan los beneficios corporativos entre los principales soportes de las valoraciones bursátiles. El mercado de bonos afronta otras presiones.

La Reserva Federal mantuvo el 28 de octubre las tasas de interés entre el 3,75% y el 4%, tras el aumento de septiembre, mientras UOB prevé al menos dos subidas adicionales hasta el primer trimestre de 2027. La entidad proyecta que el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años alcanzará el 5,5% al cierre del tercer trimestre de 2027. Su previsión responde a la inflación persistente y al nuevo ciclo de endurecimiento monetario. Para el dólar, Maybank contempla una reacción inicial bajista si los demócratas ganan la Cámara y los republicanos conservan el Senado, ante la posibilidad de menor gasto fiscal, petróleo más barato y rendimientos inferiores.

Los analistas de Maybank, entre los que se encontraba Saktiandi Supaat, esperan “que la reacción inicial del dólar sea más débil en este escenario”. La misma entidad considera que la resistencia de la economía estadounidense, la inversión en inteligencia artificial y una Reserva Federal restrictiva podrían sostener posteriormente al índice del dólar. El control del Senado adquiere especial importancia para los nombramientos. Una mayoría demócrata podría retrasar o bloquear candidatos de Trump a la Reserva Federal y al Tribunal Supremo, según Deutsche Bank y Mizuho Securities.

La política fiscal presenta otra fuente de volatilidad. Los recursos para financiar el Gobierno federal vencen el 11 de diciembre y el límite de endeudamiento volvería a convertirse en un problema hacia mediados de 2027. Christopher Hodge, economista jefe para Estados Unidos de Natixis, y sus colegas John Briggs y Selin Aker consideran que un Congreso dividido dificultaría la aprobación de grandes iniciativas legislativas durante el resto del mandato. En cambio, una continuidad republicana facilitaría nuevos estímulos tributarios o presupuestarios, aunque Maybank advierte que mayores déficits podrían elevar las expectativas de inflación y los rendimientos de la deuda pública.

IA, defensa y petróleo: los sectores en juego Las empresas tecnológicas también afrontan una disputa regulatoria. Deutsche Bank considera improbable una legislación federal amplia sobre inteligencia artificial sin el respaldo de Trump, incluso si los demócratas conquistan ambas cámaras. Sin embargo, el riesgo no se limita a Washington. Mizuho advierte que la oposición social a los centros de datos podría dificultar las inversiones de las grandes tecnológicas, especialmente en estados competitivos como Ohio y Texas.

Deutsche Bank estima que las inversiones en infraestructura de inteligencia artificial pasarían de US$500.000 millones en 2025 a US$1,3 billones en 2027. Las restricciones locales, por tanto, representan una variable para el sector. La entidad identifica más de 300 moratorias locales sobre centros de datos, aunque calcula que afectarían apenas 2,3 gigavatios de los 38 gigavatios de capacidad previstos para 2027. El sector financiero también podría enfrentar mayor escrutinio.

Mizuho contempla investigaciones parlamentarias sobre posibles conflictos de interés relacionados con criptomonedas, donaciones políticas y negocios vinculados al Gobierno. Yasui advierte que “el riesgo de titulares probablemente aumentará a medida que aparezcan nombres de empresas en audiencias del Congreso e informes de los medios”. La defensa presenta una diferencia presupuestaria más marcada. Deutsche Bank señala que Trump busca elevar el gasto militar hasta US$1,5 billones en el ejercicio fiscal de 2027, frente a aproximadamente US$1 billón en 2026.

Una mayoría republicana podría facilitar un presupuesto superior a US$1,2 billones, según el banco. Un Congreso dividido complicaría ese incremento y abriría una negociación con consecuencias para los contratistas militares. Ver más: Nasdaq 100: qué empresas lo componen y en qué se diferencia del S&P 500 En energía, el resultado electoral coincide con la guerra entre Estados Unidos e Irán. Becca Wasser, analista de Bloomberg Economics, identifica varias alternativas de nuevos ataques estadounidenses, con distintos riesgos de represalias.

Las operaciones contra infraestructura petrolera y energética iraní representarían la opción de mayor escalada. Una respuesta de Teherán podría afectar el suministro del Golfo y el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz. BRAC EPL, en un informe de Fahim Hassan, contempla que una victoria demócrata en ambas cámaras aumente la presión para negociar una desescalada. No obstante, reconoce que el Congreso no determina por sí solo la política exterior.

El petróleo conecta así la elección con la inflación, los bonos y las acciones. Una reducción de las tensiones podría aliviar los costos energéticos, mientras nuevas interrupciones de suministro mantendrían las presiones sobre los precios. La atención de Wall Street se concentrará en la composición definitiva del Senado, la respuesta de los rendimientos del Tesoro y las negociaciones presupuestarias posteriores a la votación, antes de la instalación del nuevo Congreso el 3 de enero.

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