Aunque muchos europeos esperan con entusiasmo un triunfo demócrata en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos este 3 de noviembre, analistas y diplomáticos advierten que la celebración sería prematura, informa Politico. Lejos de traer calma a las relaciones transatlánticas, un Congreso controlado por los demócratas podría llevar al presidente Donald Trump a intensificar su presión sobre Europa en materia de comercio y política exterior, áreas donde el poder legislativo estadounidense tiene poca capacidad para frenarlo. El resultado sería más tensión, no menos. Wolfgang Ischinger, diplomático alemán y presidente saliente de la Conferencia de Seguridad de Múnich, advirtió que creer en un deshielo transatlántico tras una derrota republicana sería un error. “Mi suposición es que ocurrirá exactamente lo contrario”, señaló, y sugirió “moderación” y evitar “crear cualquier pretexto para que la Casa Blanca se enfade con Europa”.
Según Ischinger, si el mandatario “se ve envuelto en investigaciones del Congreso, procesos de destitución” que limiten su margen de acción doméstico, “inevitablemente” dirigirá su atención hacia terrenos donde tiene más libertad: la política exterior y el comercio. “Debemos prepararnos no para unas relaciones transatlánticas más armoniosas, sino para una mayor acritud e incluso más exigencias de Trump hacia Europa“, agregó. Asimismo, Kurt Volker, que fue embajador de EE.UU ante la OTAN durante el mandato de George W. Bush, coincide en que el panorama no cambiará sustancialmente. “El Congreso investigará absolutamente todo: a Trump, su familia, sus negocios, a figuras como Elon Musk y Kash Patel en el FBI. Será un gran circo”, sostuvo.
Aunque los demócratas podrían aprobar más financiamiento para Ucrania y la OTAN, Volker recuerda que “no pueden obligar a Trump a hacer cosas”. Una encuesta reciente en toda la Unión Europea reveló que el 58 % de los encuestados respalda a los demócratas, frente a solo el 18 % que apoya a los republicanos.