El fabricante de chips lleva varios meses exigiendo a sus clientes que destinen el 51% de sus servicios a empresas sin vínculos con China. Estas directrices de Nvidia se han comunicado verbalmente a través de sus empleados, indica la prensa. Agrega que las nuevas medidas afectan a centros de datos de todo el mundo, no solo de Asia . No obstante, las disposiciones solo afectan a los contratos futuros, no a los acuerdos de arrendamiento ya existentes.
Según una empresa singapurense proveedora de servicios en la nube, resulta difícil encontrar clientes no chinos fuera de EEUU, por lo que el cumplimiento estricto de las restricciones podría perjudicar al negocio. Nvidia ya había endurecido los criterios para seleccionar a las empresas autorizadas para adquirir sus chips más avanzados. Más de la mitad de las compañías asiáticas no superaron las verificaciones, por lo que el fabricante rechazó suministrarles sus productos ante el temor de que acabaran en manos de China, añaden los informes. La aplicación de las medidas restrictivas por parte de la empresa estadounidense también ha provocado un déficit de suministro.
El conjunto de chips B300 de Nvidia, que se comercializa en todo el mundo por unos 600.000 dólares, alcanzó el mes pasado un precio de 18,5 millones de yuanes (2,8 millones de dólares) en China debido a su escasez, según medios. Internacional Los empresarios de EEUU solo ven "cómo se estrecha su ventana de oportunidad" por las restricciones a China 26 de octubre, 06:35 GMT