Coches Eléctricos 200.000.000 €: General Motors pagará por vender los datos privados de millones de conductores sin su permiso La compañía pagará una indemnización millonaria tras descubrirse que vendió sin permiso los trayectos y hábitos de sus usuarios durante 8 años. El segundo mayor fabricante de coches de EE.UU. deberá pagar 200.000.000 € por vender datos privados de conductores sin permiso. Enrique Espinós 04/11/2026 12:00 Actualizado a 04/11/2026 12:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora General Motors sigue siendo un gigante del automovilismo. Ya no es el primer fabricante del mundo, sustituido por Toyota, pero sí está a la búsqueda de unas revolucionarias baterías para coches eléctricos o fabrica éstos con gran éxito en China. Pero ahora, la compañía afronta el pago de nada menos que 200.000.000 € o 220 millones de dólares. La indemnización que ha acordado para dar carpetazo a uno de sus mayores escándalos: vender los datos privados de millones de conductores de sus vehículos y hacerlo sin su permiso a intermediarios de datos e incluso a compañías de seguros.
General Motos vendió sin permiso los datos obtenidos con esta aplicación. Vender datos privados sin permiso les ha salido muy caro La historia arranca en 2016, y tiene un nombre propio: el sistema OnStar y una función de lo más controvertida, OnStar Smart Driver . En principio, esta función, disponible en las aplicaciones móviles de todas sus marcas -myChevrolet, myCadillac…- ofrecía -según la web del fabricante- “información a los conductores sobre su forma de conducir”, con el objetivo de reducir el desgaste de su coche y “fomentar una conducción más segura”. Pero General Motors -que no vende coches en España desde que vendiera Opel a PSA, ahora Stellantis, en 2017- la dio de baja en 2024… ¿El motivo?
Un escándalo de venta de datos privados sin permiso sin precedentes en la historia. Y es que desde 2016 a 2024, General Motors vendió los datos de millones de conductores de EE.UU. obtenidos a través de esta aplicación a intermediarios de datos, de forma que acabaron en manos de compañías de seguros. Y si a comienzos de año GM ya pagó 12,75 millones de dólares para que las demandas de varios propietarios y estados de EE.UU. fueran retiradas, ahora la ‘broma’ les ha costado nada menos que 220 millones de dólares o 200.000.000 € al cambio. General Motors comercializó, sin permiso, datos privados de millones de conductores.
Esa es la cantidad que el fabricante norteamericano tendrá que pagar en compensación de la venta de datos privados de geolocalización y comportamiento al volante -que incluían detalles sobre frenadas bruscas, excesos de velocidad o uso nocturno del coche- de millones de conductores de sus vehículos, que acabaron en manos de importantes intermediarios de datos como LexisNexis o Verisk. ¿Cómo logró GM vender sin permiso los datos privados de millones de conductores? Estos datos, una vez recopilados y vendidos -muchas veces, a compañías de seguros-, se habrían utilizado para elaborar desde informes crediticios sobre los conductores a tarifas ‘personalizadas’ de seguros o, incluso, para denegar estas. Lo hizo a través de una app y ahora pagará 200.000.000 € para evitar demandas. Este escándalo fue desvelado por The New York Times en 2024 y sólo dos semanas después, General Motors se vio obligado a rescindir sus acuerdos con LexisNexis y Verisk.
Pero hay más, en enero de 2025, la Comisión Federal de Comercio (FTC) prohibió al fabricante compartir datos de geolocalización y comportamiento del conductor durante cinco años y exigió al Grupo obtener el consentimiento expreso de los consumidores antes de recopilar datos de vehículos conectados, además de ofrecer a los propietarios la posibilidad de desactivar la recopilación de datos precisos de geolocalización y comportamiento al volante. Los datos de millones de conductores acabaron en manos de compañías de seguros. Pero no sólo es que GM vendiera datos privados de millones de conductores, es que lo hizo sin permiso y recurriendo a malas prácticas. Lo ha explicado Nick Brown , el fiscal general del estado de Washington -uno de los que presentó una demanda en nombre de sus conductores- que ha explicado que, en ocasiones, los empleados de los concesionarios aceptaban los términos y condiciones de la aplicación OnStar Smart Driver -y por tanto, la ‘cesión’ de sus datos- en nombre de los clientes y sin su permiso.
Pero es que hay más: por si fuera poco, GM llegó a ofrecer “generosos incentivos” a sus concesionarios en función de las suscripciones a OnStar que lograban de sus clientes. E incluso los vendedores recibían bonificaciones según el número de clientes que conseguían se suscribieran a este servicio y utilizarán la citada función. Valga un ejemplo para mostrar la gravedad de lo que llegó a hacer General Motors y por qué pagará ahora 200.000.000 € para evitar las demandas. Varios medios norteamericanos han publicado que la aplicación OnStar de GM llegó a informar a 370.000 conductores de que no estaban inscritos en la función Smart Driver… cuando en realidad sí lo estaban y el fabricante estaba vendiendo sus datos.
Y cuando GM dio de baja a estos conductores de esta aplicación de forma abrupta, los intermediarios de datos y las compañías de seguros se quedaron con los ya recopilados… y vendidos. Temas GMC Coches Eléctricos