Bloomberg — Los economistas brasileños han revisado al alza sus previsiones sobre las tasas de interés y la inflación hasta el año 2029, después de que la sorprendente reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva desencadenara una ola de ventas que sigue afectando a los mercados financieros. La tasa de referencia Selic alcanzará el 13,5% este mes de diciembre, por encima de la estimación anterior del 13,25%, según la encuesta semanal a economistas del banco central publicada este martes. A finales de 2027, se espera ahora que la tasa se sitúe en el 12,5%, frente al 11,75% anterior, mientras que la previsión para 2028 subió un punto porcentual completo hasta el 11% y la proyección para 2029 aumentó un cuarto de punto hasta el 10,25%. Los economistas que participaron en la encuesta también elevaron sus estimaciones de inflación por encima del objetivo del 3% hasta el año 2029.
La moneda brasileña, el real, cayó hasta un 1,4% tras la publicación de la encuesta, mientras que muchos futuros sobre tasas de interés a largo plazo, un indicador de las expectativas de los inversores respecto a la política monetaria, subieron en la sesión bursátil de la mañana del martes. El índice bursátil de referencia de Brasil, el Ibovespa, descendió un 1,5% al inicio de la sesión. Lula, como se conoce al líder de izquierdas, desafió a su rival de extrema derecha y a los mercados de predicción el 25 de octubre, al ganar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales tras haber perdido la votación inicial semanas antes. El resultado sorprendió a los inversores, que habían apostado fuertemente por que un cambio en el liderazgo daría paso a una política fiscal más restrictiva y a una postura más favorable a las empresas.
La mayoría de los analistas esperan ahora que los responsables del banco central pongan fin a su ciclo de flexibilización en su reunión de este miércoles y mantengan las tasas de interés estables en el 13,75%. El gasto público se ha disparado en los últimos meses, a medida que el presidente, de 81 años, ha tomado medidas para combatir la desigualdad y asegurarse un cuarto mandato sin precedentes. Dichos gastos han agravado las presiones inflacionistas y han avivado la preocupación de que la deuda de Brasil esté alcanzando niveles insostenibles. Los miembros del gobierno han rebatido la reacción de los mercados financieros, afirmando que las preocupaciones sobre el gasto son exageradas.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, declaró el martes a los periodistas que el gobierno tenía la firme intención de poner en orden las cuentas públicas. “Encontraremos formas eficaces de lograr un equilibrio y mejorar la situación fiscal”, afirmó. -Con la colaboración de Robert Jameson y Beatriz Reis. Lea más en Bloomberg.com