Baterías de coches eléctricos achatarrados para crear cargadores de hasta 400 kW y evitar obras de 345.000 €: la solución de una empresa británica

Baterías de coches eléctricos achatarrados para crear cargadores de hasta 400 kW y evitar obras de 345.000 €: la solución de una empresa británica

Coches Eléctricos Baterías de coches eléctricos achatarrados para crear cargadores de hasta 400 kW y evitar obras de 345.000 €: la solución de una empresa británica La británica Allye Energy presenta un sistema de recarga ultrarrápida que reutiliza baterías de coches eléctricos. Promete evitar inversiones de cientos de miles de euros en la red. La reutilización de baterías empieza a descubrirse como un negocio millonario. Alberto Pérez 05/11/2026 08:00 Actualizado a 05/11/2026 08:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora La instalación de cargadores rápidos para coches eléctricos continúa encontrándose con un problema importante, y es que la capacidad de las conexiones eléctricas. Muchas empresas disponen de espacio suficiente para instalar puntos de recarga, pero no de la potencia necesaria para utilizarlos. Ampliar esa conexión puede exigir inversiones elevadas y largos periodos de espera.

Ahora, una compañía británica propone una alternativa que aprovecha las baterías de vehículos eléctricos retirados de la circulación. De hecho, este es un negocio que ya anticipa ser todo un éxito en los próximos años. Se trata de Allye Energy , que acaba de presentar el MEV ( Mobile Energy Vault ), un sistema que combina almacenamiento energético y recarga rápida. Su propuesta consiste en acumular electricidad lentamente mediante una conexión convencional y suministrarla después a los vehículos con una potencia muy superior.

La tecnología de la compañía permite alcanzar hasta 400 kW en determinadas configuraciones, aunque los modelos MEV anunciados ofrecen potencias de 200 y 300 kW. Algunos coches eléctricos empiezan a alcanzar la edad de 'jubilación' y las empresas ya piensan en qué hacer con sus baterías. Hasta 232 kWh de almacenamiento con baterías de coches eléctricos usados El sistema se comercializará inicialmente en dos versiones. La primera, denominada MEV200, dispone de una capacidad de almacenamiento de 155 kWh y puede suministrar hasta 200 kW de potencia.

Por encima se sitúa el MEV300, con 232 kWh de capacidad y una potencia máxima de 300 kW. Ambas versiones incorporan dos conectores CCS2 para recargar vehículos simultáneamente, repartiendo la potencia disponible. Su principal particularidad está en el origen de las baterías. Allye utiliza paquetes completos recuperados de coches eléctricos que han dejado de circular, evitando fabricar nuevas celdas para estas instalaciones.

Mediante su tecnología PackFlex, el sistema puede combinar baterías de diferentes tamaños, edades y composiciones químicas, gestionando cada paquete de manera independiente. La arquitectura eléctrica funciona a 800 voltios, aunque permite recargar automóviles con sistemas de 400 y 800 voltios. Según las estimaciones, reutilizar estas baterías permite evitar entre 15 y 24 toneladas de CO2 por instalación, en comparación con un sistema equivalente fabricado con baterías nuevas. Una conexión de 22 kW puede alimentar un cargador rápido La clave está en separar la potencia disponible en la red de la potencia que recibe el vehículo.

En lugar de exigir una conexión capaz de suministrar cientos de kW de manera instantánea, el MEV acumula energía durante varias horas y la libera rápidamente cuando llega el momento de recargar. Allye ya ha demostrado este planteamiento en las instalaciones de J&M Murdoch, una empresa de gestión de residuos situada en Glasgow. Allí, la ampliación de la conexión eléctrica tenía un presupuesto aproximado de unos 345.000 euros al cambio. En su lugar, la compañía instaló un sistema Max300 conectado a una toma de apenas 22 kW.

El objetivo es tener toda una red de cargadores con este tipo de avance en la reutilización de baterías. Según un comunicado de Allye, esta instalación permite suministrar aproximadamente 200 kWh diarios a dos vehículos eléctricos mediante un cargador rápido independiente. La empresa también señala que conseguir una nueva conexión de alta potencia en Reino Unido puede exigir entre 18 y 36 meses de espera, mientras que sus equipos pueden instalarse y comenzar a funcionar en cuestión de horas. Eso sí, el almacenamiento no multiplica la cantidad total de electricidad disponible.

La batería permite ofrecer mucha potencia durante periodos cortos, pero el número de vehículos que pueden recargarse cada día continúa dependiendo de la energía que llega desde la red. Desde unos 80.000 euros y con entregas previstas para 2027 El precio de partida del MEV es de 70.000 libras esterlinas, aproximadamente 80.000 euros, sin impuestos. Allye también plantea ofrecerlo mediante contratos de servicio para que las empresas puedan utilizarlo sin afrontar toda la inversión inicial. La compañía estima que, frente a una instalación convencional de 200 kW, su sistema podría ahorrar entre 50.000 y 110.000 libras durante 10 años, sin contar las posibles obras de ampliación de la red.

Se trata de cálculos propios que dependerán de las condiciones de cada instalación. Las primeras entregas comerciales están previstas para el segundo trimestre de 2027. La propuesta se dirige especialmente a flotas de reparto, empresas de transporte y bases de vehículos comerciales que necesitan recargas rápidas, pero no disponen de suficiente potencia contratada. Allye plantea así una doble oportunidad, como es dar una segunda vida a las baterías de coches eléctricos y facilitar la instalación de infraestructura de recarga sin esperar a costosas ampliaciones de la red.

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