Ambas instituciones sostienen que la política monetaria debe contribuir al bienestar económico y financiero de la población y consideran que la mejor forma de hacerlo es mantener una inflación baja, estable y predecible. Según el comunicado, la estabilidad de precios protege frente a grandes aumentos del coste de vida y contribuye al crecimiento, la inversión, la creación de empleo y la confianza en la economía canadiense. La inflación y la revisión del marco monetario El documento señala que, durante los últimos cinco años, las interrupciones en las cadenas de suministro posteriores a la pandemia, los rápidos cambios en la demanda y los conflictos geopolíticos elevaron la inflación en todo el mundo. En ese contexto, el Banco y el Gobierno destacan la importancia de contar con un marco claro y creíble para fijar los objetivos de inflación.
La revisión también recoge la reflexión del Banco de Canadá sobre el periodo de inflación elevada y su respuesta política. Según las autoridades, ese episodio puso de relieve los costes que la inflación impone a hogares y empresas, así como su efecto sobre el poder adquisitivo y la percepción de equidad del sistema económico. El Banco afirma que ha reforzado sus herramientas analíticas para evaluar cómo se transmiten a la inflación canadiense las perturbaciones de la oferta. También busca mejorar la evaluación de la respuesta monetaria cuando esas perturbaciones son mayores y más persistentes de lo habitual.
Comercio internacional y empleo El comunicado menciona los cambios en el comercio internacional, la reconfiguración de las cadenas de suministro y las modificaciones en los flujos de inversión. Estas cuestiones se plantean en un contexto de tensiones comerciales y aranceles con Estados Unidos, vecino de Canadá y socio comercial tradicional. El Banco y el Gobierno sostienen que la estabilidad de precios protege el poder adquisitivo de los hogares y permite a las empresas planificar e invertir con confianza. También la vinculan con el máximo empleo sostenible, el crecimiento económico y un entorno financiero estable; sin embargo, el marco revisado no establece un mandato dual que incluya el empleo junto al objetivo de inflación.
La revisión anterior, realizada durante el mandato de Justin Trudeau, señalaba que el Banco debía buscar activamente el máximo nivel sostenible de empleo cuando las condiciones lo justificaran. La nueva edición elimina esa referencia y también las alusiones al cambio climático. El marco no volverá a examinarse hasta 2031.