Kimi Antonelli quiere celebrar el título a lo grande, con un triunfo en Brasil, una semana después de coronarse como el campeón del mundo más joven de la historia. Avisaba tras la consecución del sueño de su vida, en México, que ahora solo quería disfrutar de las últimas cuatro carreras. Y eso pasa por ir al límite sin ninguna presión, con el trabajo ya hecho, y sobre todo, ganar. Y de momento, el italiano exhibió esa liberación de ser ya campeón con un fuerte golpe sobre la mesa en los Libres 2.
Todo parecía indicar que en Interlagos la igualdad sería enorme. Por lo menos, por liderar en los Libres 2. Norris se ponía primero con su McLaren (el único equipo que llevó mejoras, hasta 4 novedades de rendimiento), y Verstappen se quedaba a solo 6 milésimas. Russell les acompañaba a solo 20 milésimas de Lando.
Y Piastri se quedaba a solo 68 milésimas. Había 4 coches en 68 milésimas. Y hasta cinco coches en una décima, con Hamilton en rl 5º lugar en ese instante, muy cerca. Pero entonces, llegó un ciclón.
Se espera que este sábado pueda llover, y sobre todo, la previsión de lluvia para el domingo es de entre un 90 y 100% desde la madrugada a la tarde. Pero antes de ese agua y de alguna posible tormenta, apareció el tifón Kimi. El nuevo y flamante campeón del mundo de F1 se colocó primero con un gran giro. Después de quedar segundo tras Norris en la FP1, el italiano dio el primer golpe del fin de semana al acabar con esa teórica igualdad con el tiempo que marcó.
Dejó a Norris (2º) a 0"253, a Verstappen (3º) a 0"259, a Russell (4º) a 0"273, a Piastri (5º) a 0"321 y a Hamilton en el 6º lugar a 0"450. Mientras, Leclerc fue 7º a 0"720 al no poder marcar su crono en su primer giro de goma blanda debido a un susto final con Camara, que casi le encierra contra el muro de la entrada a recta porque no lo vio venir. Sin embargo, los resultados de esta jornada de viernes se deben poner más en cuarentena que nunca, puesto que si finalmente llueve en clasificación (hay un 45% de probabilidad), las cosas pueden ser completamente distintas. Más todavía de cara a la carrera dominical, donde la lluvia parece estar asegurada.
Alonso, 15º Fernando Alosno terminón 13º la FP1, pero ya avisábamos que detrás suyo tenía a dos coches que debían estar por delante, como el Ferrari de Beganovic (que sustituó a Leclerc en Libres 1) y el de Slater (que pilotó por Hülkenberg). Eso eran dos posiciones menos para Fernando, aunque finalmente, las perdió en FP2 sin que Nico acabara por delante debido a problemas en su Audi. El ovetense está en la pelea de la zona media, pero sus rivales parecen por delante. 10º fue el Haas de Bearman, a 1"2 de la cabeza, y Fernando fue 15º a 1"7 del mejor, es decir, a medio segundo del Top-10. De hecho, hubo mucha igualdad del 10º al 14º, una décima en cuatro coches, y el salto de tiempos se produce precisamente a partir de un Fernando que se quedó lejos de esa pelea.
El ovetense se marcó el jueves el objetivo de terminar en clasificación del 12º al 14º, posiciones desde las que cree que es posible pelear por los puntos el domingo, pero quizás necesita algún error de un rival para estar en esos puestos. La posibilida de que llueva y que las condiciones de la pista sean delicadas podría ayudarle. Por ahora, en contra tiene el tiempo que pierde en los más de dos kilómetros de zonas de pura aceleración y recta, en los que cede un segundo de motor sin hacer nada más que acelerar. Sainz, sin opciones Carlos Sainz se perdió la FP1 porque cedió su asiento al joven Browning y se montó en su coche en una FP2 en la que quedó muy claro que Williams sigue estando lejos de cualquier pelea por los puntos.
Carlos fue 17º a 1"9 del mejor, a dos décimas de Alonso, pudiendo por lo menos superar al otro Aston Martin, Lance Stroll, y a su compañero Albon, que fue 19º a 2"1.