Cuando pensamos en cine de animación, de manera inevitable se nos va la cabeza a Estados Unidos y Japón. Es lógico, pero no tan justo como debería, porque hay otro país que demuestra que no hacen falta grandes presupuestos y clichés continuos para tener éxito: en Francia utilizan el corazón como materia prima para utilizar el medio narrando historias que no se podían contar de otra manera . Este año ya tenían un póker ganador con 'Iron Boy', 'Little Amélie' , 'Arco' y 'Jim Queen' , pero ahora se une otra auténtica maravilla digna de toda alabanza: 'El misterio de Lucy Lost'. La niña del pelo blanco Olivier Clert debuta como director de largometrajes de animación en esta película, y toda su tormenta de ideas tanto visuales como narrativas propia de un director novel, aunque podría caer en el exceso, llega al mejor de los puertos .
El realizador sabe medir los tiempos a la perfección, mostrando bellísimas secuencias oníricas (ese sueño pintado al oleo, ese globo del mundo saltando entre letras, esa ciudad de Nueva York salida de un cuaderno) y combinándolas con otras tan rutinarias como bellísimas. No hay ni una sola escena de esta película que no sea plásticamente arrebatadora. Los colores vivos, unos diseños que beben del anime pero también de la historia de la animación gala, una animación fluida y preciosista... 'El misterio de Lucy Lost' es una joya que, además, presenta una historia adulta (que, por suerte y a otro nivel, también pueden ver los niños). El guion no ha parado ante nada, y mezcla la I Guerra Mundial, la xenofobia, la fantasía infantil, el estigma de los problemas mentales e incluso tiene hueco para una revelación inesperada que eleva su profundidad hasta límites insospechados.
En Espinof Las 14 mejores películas de animación de 2026... hasta ahora Despachar una película como esta, haciéndola de menos por ser de animación, es un gravísimo error que denota una falta de comprensión sobre la industria del cine actual y su evolución. Las desventuras de Lucy Wheatcroft no se podrían haber contado de otra manera, o al menos no de manera así de efectiva sin gastarse muchísimo dinero o dejarse llevar por unos efectos visuales que rallaran en el ridículo. La animación permite mover los planos de formas imposibles, ir a caballo sobre el mar, meterse dentro de los libros , narrar una historia adulta sin dejar de lado la magia. ¿Quién querría dejar de lado la magia? Petite amies No tengo ningún problema en admitir que llevo, desde que la vi, dándole vueltas a la sutileza, el cariño, el amor destinado a cada escena, cada plano, cada personaje . 'El misterio de Lucy Lost' se aleja de cualquier tipo de cliché e introduce un reparto de protagonistas y secundarios con sus más y sus menos, que van mucho más allá de buenos y malos: viven, haciendo un eco, con la actualidad, inmóviles ante el miedo, impulsivos ante lo desconocido, volcando su rabia contra lo tangible ante su imposibilidad de siquiera comprender una situación global.
Cuesta sacar puntos negativos a películas tan pequeñas, honestas, bellas y sorprendentes como esta, pero es imposible no hablar de una banda sonora que acaba por martillear a base de innecesarios violines y melodías constantes , acaso sobrepasando a un espectador que ya tiene excesivos estímulos emocionales. En lugar de acompañar, distrae, y es una pena porque todo lo que le rodea roza la perfección constante. Esta es una de esas películas que todo el mundo dice que quiere ver, pero luego no ve, dejándose embaucar por los cantos de sirena de propuestas más conocidas, pero mucho menos sugestivas. Es adulta en su temática, pero sin recurrir a violencia y sexo para demostrarlo (ni mucho menos); es preciosista, pero mostrando algunos de los momentos más crudos y emocionantes del año; es sorprendente, en todos los sentidos...
Es, en definitiva, una obra de arte que no podéis dejar pasar . Estáis sobre aviso. En Espinof | La película que cambió la animación japonesa. Un rompedor cuento de hadas francés que inspiró a los fundadores de Studio Ghibli En Espinof | Las mejores películas de 2026