Cuando compras un billete de tren, autobús o metro, hay una cobertura que se incluye y que muchos viajeros no tienen en cuenta o no saben que disponen de ella. Se llama Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV) y protege a los pasajeros que sufren lesiones o fallecen como consecuencia de un accidente durante el transporte. Lo interesante es que no hace falta contratarlo por separado, ya que está incluido en el precio del propio billete y va asociado al desplazamiento. Además, puede dar derecho a indemnizaciones de miles de euros, incluso aunque el viajero no tenga otro seguro.
La cobertura ha vuelto a cobrar relevancia tras el reciente accidente ferroviario, pero sus condiciones también afectan a quienes utilizan el transporte público en su día a día. Hay, además, una cuestión importante, y es que el SOV es compatible con otras indemnizaciones, por lo que cobrarlo no cierra la puerta a reclamar responsabilidades por otras vías. Qué es el Seguro Obligatorio de Viajeros El SOV es una póliza que deben contratar determinados transportistas para cubrir a los usuarios de medios de transporte público colectivo. Entre ellos se encuentran: - Autobuses. - Trenes. - Metros. - Tranvías. - Funiculares. - Telesillas. - Embarcaciones como los ferris.
La cobertura alcanza a las personas que viajan con un billete o título de transporte, incluso cuando no han pagado por él, por ejemplo, por una exención o una promoción. También puede proteger a quienes hayan perdido el billete durante el accidente, siempre que lo llevasen consigo. Pero no basta con haber estado presente en un incidente. El seguro está destinado a cubrir daños corporales que provoquen incapacidad temporal o permanente, así como el fallecimiento del pasajero.
No es, por tanto, una compensación por cualquier percance ni cubre por sí solo los desperfectos en el equipaje. Indemnizaciones de más de 84.000 euros El importe depende de la gravedad de las lesiones y del tipo de transporte. En los trayectos que circulan por la Red Ferroviaria de Interés General (alta velocidad, larga y media distancia y determinados servicios de Cercanías) las indemnizaciones son superiores a las del resto de transportes cubiertos. Según los datos recogidos por la OCU, la compensación por fallecimiento asciende a 72.121,46 euros en estos servicios ferroviarios, frente a los 36.060,73 euros previstos con carácter general.
En caso de lesiones, hay un baremo de 14 categorías: la indemnización va desde los 2.404,04 euros para las menos graves hasta los 84.141,70 euros para las de mayor gravedad. La clasificación no depende simplemente del tiempo que tarde el pasajero en recuperarse. Lo determinante es el grado de incapacidad y la naturaleza de las lesiones. Además, este seguro contempla asistencia sanitaria durante un periodo limitado: hasta 72 horas en determinados casos sin hospitalización, 10 días cuando existe otra cobertura obligatoria y hasta 90 días en el resto de supuestos.
Cómo reclamar el seguro Es fundamental conservar el billete, el justificante de compra o la tarjeta de transporte. Si el documento se ha perdido durante el siniestro, conviene reunir cualquier dato que permita acreditar el trayecto. El Ministerio de Consumo recomienda guardar también los informes médicos, las fotografías disponibles, los datos de posibles testigos y las facturas relacionadas con los daños. Después, el afectado debe presentar una reclamación por escrito al transportista correspondiente.
El plazo para reclamar al seguro puede estirarse hasta los cinco años al tratarse de un seguro de personas, aunque aconseja comunicar el accidente y reunir la documentación cuanto antes. En el caso de un siniestro ferroviario, cada pasajero debe dirigirse al operador con el que viajaba para iniciar la tramitación. Por otro parte, el Reglamento europeo 2021/782 establece que la compañía debe abonar un anticipo para atender las necesidades económicas inmediatas de los afectados, como máximo 15 días después de identificar a la persona con derecho a recibirlo. En caso de fallecimiento, ese anticipo no puede ser inferior a 21.000 euros.
Además, cobrar el SOV no impide reclamar otras indemnizaciones de otros tipos de seguros.