Adeyemi y Gordon, el auténtico rendimiento inmediato

Adeyemi y Gordon, el auténtico rendimiento inmediato

Adeyemi y Gordon, el auténtico rendimiento inmediato FC BARCELONA El alemán y el inglés confirmaron el acierto de sus fichajes en su estreno oficial con calidad, velocidad, implicación defensiva e incidencia en el 0-5 del Barça en Elche Doce años han transcurrido ya desde que Andoni Zubizarreta, mítico exportero del FC Barcelona y entonces director deportivo, popularizó una expresión que, aunque a él se le volvió en contra, resiste al paso del tiempo. "Thomas Vermaelen es un fichaje de rendimiento inmediato", presumió en aquel agosto de 2014 al hablar del central belga llegado del Arsenal. Tenía lógica su comentario por la calidad y experiencia del protagonista, pero la realidad es que comenzó a encadenar lesiones, se pasó la primera temporada casi en blanco y nunca tuvo continuidad. Desde entonces, nadie en la secretaria técnica azulgrana se moja tanto, aunque Deco ahora tendría permiso para atreverse a hacerlo. En Elche tanto Karim Adeyemi como Anthony Gordon tuvieron un rendimiento inmediato en su primer partido oficial con la camiseta del Barça.

Lo primero que destacó en el Martínez Valero de Adeyemi, titular por la banda izquierda del ataque, fue su implicación en las ayudas defensivas a un novato en la demarcación como Xavi Espart. En el Borussia Dortmund, donde le achacaban cierta pasividad en esa faceta, debieron alucinar al percibir su compromiso con Hansi Flick, el entrenador con el que también debutó en la selección de Alemania. Ese fue el primer paso de integración al equipo mientras poco a poco se iba soltando con el balón. Algo precipitado, con una velocidad en la ejecución de sus acciones difícil de autocontrolar, perdió algunos balones en jugadas que parecían propicias para crear superioridades camino de la portería del Elche.

Una internada por la izquierda que no llegó a rematar Raphinha y que ser perdió junto al poste le dio confianza y antes del descanso sí combinó con el brasileño, esta vez para recibir dentro del área y definir con calidad para el 0-2. El alemán volvió a inquietar en el inicio de la segunda parte antes de la irrupción de Gordon. Si Adeyemi tuvo que enfrentarse a una defensa de cinco bien plantada, al inglés le tocó atacar el espacio con el Elche asumiendo más riesgos con el marcador en contra. Y esa es una de sus grandes virtudes.

Tiene una explosividad en el arranque de sus desmarques que le permite apurar para romper el fuera de juego sin caer en la trampa del rival. Y así, en apenas siete minutos en el campo, dio dos asistencias de lujo en el 0-3 de Raphinha y en el 0-4 de Fermín. Entró en el 64' y en el 67' ya percibió el movimiento del brasileño para ponerle un balón de gol que no desaprovechó. Y con la jugada con la que ya se ganó a sus compañeros, la mejor manera de entrar en un equipo, fue el regalo que le hizo a Fermín en el 71' en el 0-4 en un dos contra uno contra el portero del Elche.

Se la podría haber jugado él, pero optó por cumplir con el libro de estilo del futbolista, ese que no se respeta tanto cuando los egos mandan, y en lugar de en su primer gol con el Barça pensó en el equipo. Y pudo estrenarse en un par de acciones, pero ese momento ya le llegará pronto.