Sin un '9' sobre el campo, el Barça mostró una versión dominante y sacó todo su repertorio: los goles llegaron tanto tras elaboración como robos en campo contrario Los azulgrana supieron castigar a un Elche que arriesgó en salida de balón y defendió muy alto El Barcelona se encontró ante un equipo ideal para jugar sin '9'. El Elche, que con Anselmi sigue siendo igual de agresivo que con Eder Sarabia, le planteó a los azulgrana un partido de tú a tú. Hansi Flick esperaba encontrar espacios a la espalda de la defensa ilicitana y sus delanteros los explotaron. El Barça llegó al gol tanto elaborando como robando en campo contrario, en una muestra de poderío ofensivo.
Los fichajes de Anthony Gordon y Karim Adeyemi, además de las salidas de Robert Lewandowski y Ferran Torres y el interrogante de si llegará un '9', invitaban a pensar en que el Barça modularía su manera de atacar, al estilo Paris Saint-Germain, con constantes intercambios de posiciones. Sin embargo, los azulgrana apostaron por el patrón de Flick, con Raphinha como punta fijo. Dieron continuidad al fútbol de las dos últimas temporadas. El Barça practicó un juego que combinó la pausa, ejemplificada en Pedri, y la verticalidad.
Aun estando todavía en el mes de agosto, los de Flick tuvieron piernas para presionar y correr. El Elche, un equipo que toma riesgos, se presentaba como la víctima ideal. "Queríamos aprovechar los espacios que dejan", explicó Hansi. El primer gol llegó tras un robo de Xavi Espart en última línea. Tras la intercepción del lateral, Raphinha ya comenzó a desmarcarse al espacio.
Fermín le vio rápido y le asistió. Una máxima que se cumplió durante todo el partido fue que, después de robar, varios jugadores corrían al espacio. Ni siquiera la distancia en el marcador relajó esta tendencia. En el segundo gol, después de una recuperación de Bernal tras la presión de Raphinha y Adeyemi, bastaron dos pases, de Lamine y el brasileño, para que el nuevo fichaje se quedara solo ante Dituro.
El tercer gol también llegó tras un robo en campo contrario, en este caso de Dani Olmo. Cuando el egarense contactó con Gordon, Fermín y Raphinha se proyectaron al espacio automáticamente. La jugada acabó con el segundo gol del brasileño. El Barça supo penalizar los riesgos que asume el Elche tanto sacando el balón como defendiendo adelantado.
Gordon supo leerlo. El cuarto gol llegó de un robo de Fermín en campo contrario y once pases. Anthony se desmarcó desde la espalda del defensa y Pedri le asistió. Cuando el canario dio el pase, Fermín ya corría para llegar al segundo palo, desde donde anotó.
El último gol también se gestó desde la elaboración. Pedri recuperó la posesión y el Barça enlazó una jugada de 16 pases que terminó con la asistencia de Xavi Espart a Fermín. El andaluz se giró con facilidad y redondeó el marcador. El Barça disfrutó y goleó ante un Elche que propuso un planteamiento arriesgado.
Los azulgrana raramente se encuentran ante equipos así, pues tienden a salir ganadores con relativa comodidad. La primera puesta en escena mostró que, más que un intercambio de posiciones en ataque, Flick tiene mucho donde escoger. Aun jugando sin un '9' natural y con piezas que pueden actuar en distintas posiciones, Hansi no cambia su forma de atacar.