Exclusiva: Echeverry ve en el FMI un aliado clave para recuperar la confianza en Colombia

Exclusiva: Echeverry ve en el FMI un aliado clave para recuperar la confianza en Colombia

Cartagena de Indias — Juan Carlos Echeverry, presidente del Banco de Bogotá ve en el Fondo Monetario Internacional (FMI) un aliado clave en la reconstrucción de Colombia tras el sismo del 10 de agosto y pide tomar nota de lo que pasó en 1999 con el terremoto en Armenia, cuando a su juicio “fuimos al FMI tarde”. En entrevista con Bloomberg Línea en el marco de la 60° Convención Bancaria en Cartagena, Echeverry lanzó algunos consejos al recién llegado ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, pero también detalló cómo será su gestión frente al banco más importante del Grupo Aval. “Fuimos al Fondo Monetario Internacional, pero fuimos tarde. Dejamos pasar un año”, recuerda hoy como presidente del Banco de Bogotá. Por eso, frente al desafío fiscal que dejó el terremoto, su consejo para el actual ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, es directo: “De pronto ahora podría ser más recomendable hablar con el Fondo más temprano.” Buscará al hijo pródigo “Este es un banco muy sólido, que ha pasado por todas las crisis económicas con mucha solvencia”, dijo Echeverry sobre el propósito con el que llegó a la presidencia de la entidad. “Es un banco con un gobierno corporativo muy sólido.

Lo primero es conservar lo que ya tenemos, que ha probado a través de los tiempos ser una ventaja competitiva del banco”, aclaró. El banco, agregó, también es fuerte en el segmento empresarial y ha avanzado mucho en tecnología. “Tenemos una oferta tecnológica que doy fe de que es la mejor del mercado”. Por eso quiere lanzar un “programa de hijo pródigo”: convencer a antiguos clientes inactivos de volver. “Vuelvan a intentar, vuelvan a darle una oportunidad al Banco de Bogotá. Les va a demostrar que somos un banco muy moderno, muy ágil, muy fácil de transar.” Los retos: Itaú, fraude y rentabilidad Echeverry identifica tres frentes.

El primero es la llegada de los más de 200.000 clientes de Itaú: “Es un activo formidable, pero implica retos de servicio.” El segundo es el fraude, “un reto hoy de toda la banca en todo el mundo”. El tercero es la rentabilidad: “Tenemos que ser un banco rentable, además de un banco con muy buen servicio.” La preocupación fiscal Sobre si la situación del país es un limitante para el banco, fue enfático: “El contexto es igual para todos los bancos. Todos competimos en ese mismo contexto.” Pero admitió una preocupación de fondo: “El Ministerio de Hacienda tiene que pintar la cancha y decir cuál es la estrategia con la que vamos a jugar todos. Necesitamos urgentemente que se diga cuál es esa estrategia.” Para Echeverry, el reto fiscal ya era grande y se agravó con el terremoto. “Tenemos una deuda muy grande que va a estar muy sensible a la coherencia de la estrategia de Hacienda.” Recordó que la labor del ministro es “proteger al gobierno de sí mismo”, pues “el instinto de los gobiernos es gasto, gasto y gasto”.

Sobre el papel del FMI, aclaró que no imagina una negociación profunda, sino un monitoreo. “Colombia no necesita un plan muy profundo con el FMI, pero sí un monitoreo que le dota al ministro de unas herramientas para disciplinar al resto del gobierno”, dice. Esa herramienta, dijo, también le daría credibilidad a una eventual regla fiscal nueva: “La credibilidad le sumaría mucho un acompañamiento del Fondo Monetario.” Cartera sólida en familias, cautela en empresas Sobre el comportamiento de la cartera, Echeverry no ve señales de alerta. “Los hogares, las familias están sólidas... han estado comprando carros, motos, electrodomésticos.” El problema, dijo, está del otro lado: “Las empresas son las que no están invirtiendo como esperamos, y al final del día las familias dependen de las empresas.” Explicó que la inversión empresarial depende de cinco variables desalineadas: tasa de interés, tributación, salarios, costo de energía y tasa de cambio. “Esa es una mezcla muy compleja para el sector privado y hoy todas están desalineadas.” Primero a bajar el gasto Ante la próxima reforma tributaria, su recomendación es clara: “El gobierno tiene que dar un corte inicial bajando el gasto.” Puso como ejemplo su propia experiencia: “Nosotros bajamos el gasto en un punto porcentual del PIB en el primer año”, durante el gobierno de Juan Manuel Santos. “Si el gobierno da esa cuota inicial en menor gasto, hay espacio para una discusión”, agregó. Advirtió, eso sí, que Colombia tiene “muy poco espacio tributario”, tanto en empresas como en personas. Optimismo con condiciones De cara al banco, Echeverry se declaró optimista. “Yo veo que la economía pasó de diez años sombríos... se abrió la posibilidad de una década maravillosa.” Esa posibilidad, dijo, depende de la seguridad: “lograr recuperar la seguridad en Colombia es algo que se puede hacer en seis meses a un año con una estrategia fuerte como la de este Gobierno”.

Sobre la operación con Itaú, descartó que sea el inicio de una estrategia de compras. “A lo que yo estoy apuntando realmente es un crecimiento orgánico.” La prioridad, explicó, es terminar de pagar la adquisición de Itaú y seguir invirtiendo en tecnología y talento: “Un banco es tecnología y es talento.” Finalmente, sobre la presión de los neobancos y la tasa de usura, fue directo. “Como ministro traté de elevar la tasa de usura, porque la única forma de quitarle a la gente el gota a gota es elevarla.” “Pero políticamente eso tiene costos inmensos”, reconoció. Su conclusión: competir con el gota a gota “sin que las tasas de interés sean excesivamente altas, porque ahogan a las familias”.