Bloomberg Línea — El peso mexicano (USDMXN) tomó la delantera entre las principales monedas de América Latina en agosto, un mes marcado por la debilidad inicial del dólar y una posterior recuperación de la divisa estadounidense que cambió el pulso de varios mercados cambiarios de la región. Ver más: América Latina ante el salto de los Tesoros: el impacto en bonos, monedas y tasas El billete verde recuperó terreno hacia el cierre del mes después del discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en Jackson Hole, que mantuvo abierta la posibilidad de mayores tasas si la inflación no cede. La reacción, sin embargo, fue desigual: México y Perú resistieron mejor, mientras Colombia profundizó su corrección en los últimos días del mes. El peso mexicano avanzó 2,01% frente al dólar en agosto, seguido por el guaraní paraguayo (USDPGY), con 0,91%, y el sol peruano (USDPEN), con 0,84%.
En el otro extremo, el real brasileño (USDBRL) cayó 2,21% y el peso colombiano (USDCOP) perdió 2,15%, pese a que este último conserva una fuerte apreciación en el acumulado de 2026. Para Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex, “el comportamiento reciente del peso mexicano ha sido particularmente favorable y lo destacaría como una combinación de fundamentos domésticos relativamente sólidos, un entorno internacional favorable y factores financieros que han amplificado la apreciación”. México lideró agosto y Paraguay quedó segundo El avance mexicano llevó a la moneda cerca de sus mejores niveles en dos años. La menor volatilidad volvió a favorecer las estrategias de carry trade, apoyadas en un diferencial de tasas que permanece atractivo pese a los recortes de Banxico, mientras la liquidez del peso facilita la entrada y salida de inversionistas internacionales.
Quiroz considera que “el carry trade sigue siendo un elemento importante para explicar la fortaleza del peso”. El atractivo depende tanto del rendimiento ofrecido por los activos mexicanos como del riesgo cambiario asumido por los inversionistas, una relación que puede perder fuerza conforme se reduzca el diferencial de tasas con Estados Unidos. Paraguay ocupó el segundo puesto, con una apreciación mensual del 0,91%. El movimiento prolongó la fortaleza que el guaraní ya exhibía durante 2026, respaldada por una mayor oferta de divisas asociada a las exportaciones, los flujos de inversión y las operaciones financieras. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.
Ese fortalecimiento también ha generado tensiones. La apreciación encarece en dólares los costos locales y ha aumentado la preocupación de sectores productivos por la competitividad. El FMI estimó que el guaraní acumulaba a junio una apreciación nominal interanual del 23,1%, mientras las reservas internacionales netas rondaban los US$11.000 millones. El sol peruano completó el grupo de mayores avances, con 0,84%.
Los analistas de BBVA destacaron su resiliencia frente al aumento de la volatilidad regional y resaltaron las operaciones del Banco Central de Reserva del Perú para moderar los movimientos del mercado cambiario. Kambista explica que la moneda también encontró respaldo en los flujos corporativos de venta de dólares, favorecidos por los precios de los metales, en particular el oro y el cobre, así como en el apetito de inversionistas extranjeros por activos peruanos de renta fija. Los fondos de pensiones, en contraste, registraron flujos mixtos. Así se ha comportado el dólar en Perú La mitad de la tabla en un mercado dividido El desempeño regional se produjo mientras el Bloomberg Dollar Spot Index acumuló una caída de 0,9% en agosto, su segundo retroceso mensual consecutivo.
Los planes del Tesoro estadounidense para acelerar las recompras de deuda pública contribuyeron a presionar al billete verde. La tendencia perdió fuerza hacia el cierre del mes. El dólar repuntó después del discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole, que llevó a los operadores a elevar por encima del 50% la probabilidad de un aumento de tasas de la Fed en septiembre, antes de volver a ceder parte de ese avance. Con ese desempeño, entre las monedas latinoamericanas con movimientos más acotados, el colón costarricense (USDCRC) ganó 0,18% y el peso uruguayo (USDUYU) avanzó 0,03%.
El quetzal guatemalteco quedó prácticamente estable, con una baja de 0,01%, mientras la lempira hondureña (USDHNL) cedió 0,10%. El peso chileno, por su parte, perdió 0,43% en agosto. Durante el tramo final del mes, el tipo de cambio volvió a subir después de varias sesiones de fortaleza de la moneda local, con datos estadounidenses más sólidos, según BBVA. La debilidad también venía de meses anteriores.
Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, atribuye la depreciación observada durante buena parte de 2026 principalmente a factores externos, entre ellos las mayores tasas estadounidenses y las expectativas de una política monetaria restrictiva de la Fed. A esas presiones se sumaron el mayor precio del petróleo, desfavorable para Chile como importador neto de energía, y la aversión global al riesgo. El cobre actuó como contrapeso y ayudó a limitar la depreciación al mantenerse en niveles históricamente altos, según Santos. Así se ha comportado el dólar en Chile Más abajo, el peso dominicano (USDDOP) retrocedió 0,73% y el peso argentino (USDARS) cayó 1,42%.
Así, seis de las 12 monedas latinoamericanas terminaron agosto al alza frente al dólar y las otras seis registraron pérdidas, aunque con diferencias amplias entre los extremos del ranking. Brasil y Colombia sufrieron las mayores caídas El real brasileño fue la moneda más débil de agosto, con una depreciación del 2,21%. BBVA identificó un aumento de la cautela ante las elecciones presidenciales de octubre, mientras el mercado también evaluaba el rumbo de la política monetaria brasileña y el comportamiento de las tasas estadounidenses. La incertidumbre electoral tiene un componente fiscal.
Morgan Stanley considera que los mercados subestiman el riesgo que representan los comicios para los activos brasileños y advierte que una respuesta fiscal insuficiente del próximo gobierno podría elevar las primas de riesgo, aumentar los costos financieros y dificultar la estabilización de la deuda. Así se ha comportado el dólar en Brasil El elevado carry todavía ofrece un amortiguador para el real, según Morgan Stanley, pero el rango de resultados es amplio. El banco proyecta un tipo de cambio de BRL$6,00 por dólar en su escenario bajista, frente a BRL$4,50 en el alcista y BRL$5,25 en su escenario base, con los riesgos modestamente inclinados hacia el resultado adverso. Colombia cerró inmediatamente detrás, con una caída del 2,15%.
El resultado contrasta con el avance superior al 20% que llegó a acumular el peso durante 2026 y muestra el giro registrado a finales de agosto, después de que la moneda se aproximara a máximos de ocho años. La corrección estuvo asociada a factores técnicos y locales. Los saldos en dólares del sistema financiero pasaron a terreno negativo, mientras la demanda corporativa de divisas aumentó. A ello se sumaron posiciones largas acumuladas tras meses de apreciación y nuevas preocupaciones sobre las perspectivas fiscales colombianas.
Así se ha comportado el dólar en Colombia BBVA calculó que la corrección del peso llegó a acercarse al 6% en una semana, todavía pequeña frente a la apreciación superior al 20% de los tres meses anteriores. El Banco de la República, además, mantiene un programa para acumular hasta US$4.000 millones en reservas, con compras de hasta US$400 millones mensuales. El cierre de agosto deja así dos variables para septiembre: la trayectoria de las tasas estadounidenses y la capacidad del carry trade para conservar su atractivo. En México pesarán además las negociaciones del T-MEC; en Brasil, las elecciones; y en Colombia, la liquidez en dólares y las discusiones fiscales.