Los cálculos publicados señalan que EEUU realizó alrededor de cuatro lanzamientos de los proyectiles del Patriot por cada misil iraní. Pero el problema radica no solo en la cantidad de interceptores empleados, sino en el hecho de que cada uno de ellos cuesta entre cuatro y cinco veces más que los misiles balísticos iraníes, indican los medios. La operación revela la vulnerabilidad de la defensa antimisiles estadounidense: un atacante puede obligar al defensor a gastar rápidamente interceptores mucho más costosos y difíciles de reponer. De hecho, en medio de la creciente presión sobre sus reservas, Washington ya habría suspendido algunos envíos de armas a socios estratégicos en Europa y Asia, y estaría retirando sistemas de defensa antiaérea estacionados en Corea del Sur y otras regiones.
Anteriormente, un diario estadounidense publicó un informe en el que señala que el Pentágono habría reducido de forma considerable sus reservas de misiles, especialmente de los sistemas THAAD y Patriot, debido a la guerra contra Irán . Según el reporte, las existencias de estos equipos se encuentran en "niveles preocupantes". Aunque también cabe mencionar la gran cantidad de estos misiles interceptores que fueron enviados a Ucrania anteriormente. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, negó la crisis de municiones en EEUU y aseguró que Washington cuenta con "enormes cantidades" en sus arsenales.
Internacional Las tensiones en Oriente Medio ponen a prueba el presupuesto de la Armada de EEUU, según medios 28 de agosto, 17:26 GMT